El Correo

Fallece a los 64 años Paulino Luesma, exconsejero vasco y exdelegado del Gobierno

Paulino Luesma
  • Vivió años muy duros de violencia y atentados, que él mismo sufrió en 2000

Paulino Luesma, quien fue consejero socialista del Ejecutivo vasco y posteriormente delegado del Gobierno en Euskadi, falleció ayer a los 64 años después de una larga enfermedad. Nacido en Vitoria el 1 de noviembre de 1949, Luesma desempeñó las funciones de secretario general de la vicepresidencia en el gabinete autónomo entre 1987 y 1991, cuando Ramón Jáuregui ocupaba el cargo de vicelehendakari.

Más tarde pasó a dirigir la consejería de Trabajo y Seguridad Social. José Antonio Ardanza era el lehendakari. Y entre 2004 y 2008 ejerció como delegado del Gobierno en Euskadi. Le tocó una época convulsa, marcada por el terrorismo. Él mismo fue objeto de un atentado fallido el 24 de julio de 2000, cuando ETA hizo explotar un coche bomba en Getxo.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, el político socialista fue profesor de Derecho Civil en esta misma institución y de Derecho Procesal del Trabajo en la Escuela Universitaria de Graduados Sociales hasta 1987. En abril de ese año fue nombrado secretario general de la vicepresidencia del Gobierno vasco, dirigido entonces por la coalición PNV-PSE. En este periodo formó parte de la comisión bilateral para la resolución de conflictos entre los ejecutivos vasco y central. En febrero de 1991, después de salir del Gobierno, fue nombrado letrado asesor y secretario del Consejo de Administración de Acenor. Miembro del Colegio de Abogados de Bizkaia, dedicó una gran parte de su actividad profesional a las sociedades de economía social y a las cooperativas de enseñanza.

El Gobierno de Juan José Ibarretxe valoró su «talante abierto» cuando accedió a la máxima responsabilidad de la Delegación del Gobierno en 2004. Sin embargo, Paulino Luesma fue muy crítico con el plan soberanista del exlehendakari y también con los intentos de celebrar consultas ciudadanas en contra del AVE o la retirada de banderas españolas de las instituciones. Al mismo tiempo, se encargo de mejorar las relaciones entre el ministerio y la consejería de Interior, que habían pasado por momentos de gran tensión. En 2008, pidió su revelo del cargo por motivos familiares. Luesma había vivido años muy duros de violencia y atentados, que él mismo sufrió en 2000. En su despedida apostó por un futuro en el que nadie pueda apoyarse «en ninguna idea o proyecto para segar una vida humana»