La Policía de Bilbao, en plena forma en su 175 aniversario

El tiempo ha acompañado a los corredores. /Jordi Alemany
El tiempo ha acompañado a los corredores. / Jordi Alemany

Casi un centenar de agentes y más de 700 vecinos participan en la carrera popular organizada por el Ayuntamiento para conmemorar la efeméride

Eva Molano
EVA MOLANO

La Policía Municipal de Bilbao nació un 8 de noviembre, hace justo 175 años. El reglamento les obligaba a ser bilbaínos de origen, medir más de 1,42 y era obligatorio tener bigote. Las primeras mujeres accedieron al Cuerpo en 1973. Hoy, cada vez son más. La guardia local está de cumpleaños y el Ayuntamiento ha organizado varios actos para conmemorar la efeméride. Uno de ellos, la carrera popular celebrada esta mañana paralela a la ría, en la que han participado 800 personas, entre ellas, casi un centenar de agentes, algunos muy jóvenes que están en la academia para incorporarse en agosto. El alcalde, Juan Mari Aburto, ha dado la salida a las 11.00 horas. Se trataba de un recorrido de algo más de 5 kilómetros que partió de Uribitarte, frente al Ayuntamiento, para regresar al mismo punto de partida. «Queremos aproximarnos a la gente, y en eso estamos con estos actos. Ha hecho buen tiempo y ha habido un buen ambiente, no se puede pedir más», explicaba el concejal de Seguridad, Tomás Del Hierro.

«Es una gozada toda la gente que se ha acercado», decía el director de la Policía Municipal, Adolfo Alustiza, que recordó que cuando el Athletic jugó su primer partido, ya hubo un dispositivo de seguridad de agentes locales. Ahora hay nuevos desafíos, pero músculo de sobra. «Hay retos ligados a la globalización y la Policía tiene que estar en permanente cambio. Estamos acercándonos a los barrios con un sistema de participación ciudadana». También el relevo está garantizado, así que el Cuerpo está en plena forma.

Este año, los agentes pueden jubilarse a los 60. Lo están haciendo seis de cada diez de los que tienen ese derecho y está entrando gente joven. Sangre fresca para el Cuerpo. «En 2018 cubrimos 130 plazas y ahora hay 110 agentes formándose en Arkaute y los tendremos funcionando en Aste Nagusia», señaló Alustiza. Goiuri Barandika, de 35 años, es una de ellas. Era profesora de Música, pero al final ha conseguido su sueño, ser policía. «Sentir que la gente se siente segura a tu lado es una sensación muy satisfactoria», explicaba, tras participar en la carrera para «apoyar a los míos». «Estas cosas, como la jornada de puertas abiertas, son súper bonitas. Hay que hacer ver a la gente que nos tienen para lo que necesiten». Amaia, de 36 años, se incorporará con ella al servicio. «Nos dieron la plaza en diciembre y entramos el día 2 de enero en la academia hasta el 31 de julio». Se ha dedicado siempre al mundo de la organización de eventos, pero llevaba tres años intentando entrar.

«Más contenta no se puede estar. Ha sido difícil, te presentas, suspendes, lo vuelves a intentar... La Policía es necesaria y útil, no solo para ayudar a la gente, también para poner orden», decía Amaia rodeada de compañeros que se hicieron un montón de fotos. Álex Moreno, de 29 años, es otro de los agentes que ha logrado plaza este año. «Ha sido un sacrificio que tiene una gran recompensa». Y es que le gusta «este trabajo, el contacto con la gente, poder dar un servicio al ciudadano». Algunos culminaron la carrera en muy pocos minutos, aunque lo importante fue participar. Beatriz Marcos, concejala popular, completó el recorrido como muestra de apoyo a «nuestra Policía y a su labor».

Fortunato Vencedor, un vecino de Zabalburu de 90 años muy conocido por los runners bilbaínos, también realizó la prueba. «Hay pocos vizcaínos capaces de demostrar que se puede correr con 90 años», decía muy orgulloso. «Yo siempre participo, aunque llegue el último». Además, Vencedor también dio otras lecciones, como que nunca es tarde para ponerse a hacer deporte. «De pequeño no podía correr porque éramos muy pobres y no tenía ni para alpargatas. Mi padre estaba encarcelado por política y entonces tuve que irme donde un tío mío sacerdote que me mantenía porque no teníamos para comer». Tras toda una vida trabajando en el sector de los coches y en la hostelería, «con 65 empecé a correr. Me sentía bien, no había fumado, ni bebido, y empecé a subir al Pagasarri». A esa edad empezó a medias maratones, maratones y todo lo que se le ponga por delante.