La Policía de Bilbao descarta usar las pistolas eléctricas compradas a prueba

Un agente de los 'Bizkor' con una taser en el pecho./Luis Calabor
Un agente de los 'Bizkor' con una taser en el pecho. / Luis Calabor

Sindicatos policiales defienden que usar las taser habría evitado una agresión como la que sufrió un agente de la Unidad Canina en la pasada Aste Nagusia

AINHOA DE LAS HERAS

La Policía Municipal de Bilbao descarta por el momento utilizar las taser que adquirió hace unos años «a modo de prueba piloto» al entender que se trata de un «arma controvertida», cuyo uso «está lejos de ser inocuo y, de hecho, puede ser muy peligroso», indican fuentes del área de Seguridad Ciudadana. El Sindicato Vasco de Policía y Emergencias (SVPE) criticó que estos aparatos «estén guardados en un armario» tras la brutal agresión a un policía municipal en Aste Nagusia que, en su opinión, se podría haber evitado si los agentes de la Unidad Canina hubieran tenido una taser a mano. Los aparatos que se compraron fueron cinco, tres de enseñanza y dos operativos, según se publicó entonces. Cada uno de ellos cuesta hoy en el mercado unos 2.000 euros, sin contar con la cámara que les suele acompañar (600 euros más).

El Ayuntamiento sostiene que la Unidad de Armamento de la guardia urbana las encargó «para testar su funcionamiento y estudiar su posible uso en algunos casos de intervención muy concretos», aunque asegura que «nunca se ha tratado como un arma de dotación». Aunque reconocen que la taser permite «la fácil reducción de un individuo», finalmente no se ha llegado a implantar «por las fuertes dudas que acarrea». El consistorio hace suyo el argumento de que «ha causado diversos fallecimientos», aunque el representante de la empresa Axon en España asegura que no se ha podido demostrar una relación directa entre la utilización de estos aparatos y los ataques cardíacos.

La Ertzaintza empleó por primera vez la pistola eléctrica el pasado mes de mayo para reducir a un enfermo mental armado con un cuchillo que había incendiado su habitación en Vitoria. Hacía más de un año que los 'Bizkor', como se conoce a las Patrullas de Respuesta Inmediata (PRI), tenían orden de usarlas. «Nunca se ha aprobado para los patrulleros» y al ser «nuestra Policía de referencia, seguimos su ejemplo», apuntan las mismas fuentes de Seguridad Ciudadana de Bilbao. Los Mossos son el único cuerpo autonómico que desde el pasado junio ha repartido taser entre sus patrullas de calle.

Para Roberto Seijo, secretario general de Erne -sindicato mayoritario en la Policía autonómica-, se trata de «una de las mejores herramientas para actuar proporcionalmente en una intervención difícil». Por ejemplo, si un individuo amenaza con un arma blanca. Seijo recuerda que «por no poder usar» la taser dos ertzainas resultaron apuñalados el año pasado en Leioa cuando trataban de reducir a un hombre armado con cuchillos que se había atrincherado en su domicilio. Cree que también pudo haber evitado la agresión a un policía local de Bilbao en fiestas, que tendrá que permanecer un año de baja porque un individuo al que iba a identificar le fracturó la tibia y el peroné de una patada. Para Erne, es muy importante que los agentes reciban antes la «formación adecuada» y «se marquen unos protocolos de actuación».

Temor y críticas

«La alternativa -recuerda Iñaki Garrido, portavoz del SVPE, también partidario de este medio no lesivo- es que la persona reciba un disparo o tenga que sufrir una inmovilización traumática». La taser dispara dos arpones que si alcalzan al objetivo emiten una descarga eléctrica y provoca el bloqueo de los músculos. La persona cae al suelo y queda inmovilizada durante unos segundos, tiempo en el que el agente puede desarmarle o esposarle, por ejemplo. Según estos dos sindicatos profesionales, «el principal impedimento para su uso es el temor de los políticos a las críticas y el desconocimiento de su funcionamiento», además de los «complejos» de algunos responsables, que «ven a la Policía como un mal necesario».

Para Juan Gaueka, de CC OO, «es otra herramienta más de trabajo. Los policías también tenemos bastón y pistola y no vamos pegando tiros por ahí». Critica que «el Ayuntamiento sea reacio a comprar artículos de dotación para los policías y luego tire el dinero en otras cosas». No obstante, la principal «laguna» del cuerpo en este momento se sitúa en «la escasa formación». Desde LAB, Luki Soler no oculta su «miedo a que se pueda generalizar el uso de estas herramientas» porque «tiene riesgos, hay gente que no las tolera». La central rechaza que pueda incluirse como dotación policial. «Tendría que haber un protocolo estricto y usarse sólo por gente muy preparada».

La Asociación de Jefes de Policía Local de Euskadi (Ajeple) ve positiva «cualquier medida, protocolo o herramienta que aporte un plus de seguridad a la ciudadanía y a los agentes, siempre con la formación, homologación y los protocolos de actuación consensuados».

LAS FRASES

Roberto Seijo | Erne
«Es la mejor herramienta para actuar proporcionalmente enuna intervención difícil»
Juan Gaueka | CC OO
«Los policías también tenemos bastón ypistola y no vamos pegando tiros por ahí»
Iñaki Garrido | SVPE
«La alternativa es que la persona reciba un disparo o sufra una inmovilización traumática»
Luki Soler | LAB
«Nos da miedo quese generalice el usode estas herramientas porque tienen riesgos»