«Con un poco más de pista, podríamos aspirar a mover aviones más grandes y destinos más lejanos»
Habla la comunidad del aeropuerto, donde trabajan más de 3.000 personas de manera directa, constituyendo un motor de empleo y actividad económica
Más de 3.000 personas trabajan de forma directa en el aeropuerto de Bilbao: señaleros, controladores, Bomberos, camareros, personal de tierra de las aerolíneas... Loiu es un motor económico que también atrae a otros colectivos y negocios como alquiler de coches o a los famosos 'spotters' (aficionados a la fotografía de aviones).
Noticia relacionada
Loiu es el rey de los aeropuertos del norte en su 25 aniversario
«La introducción de la gestión por radar ha sido una revolución»
Carlos Balboa lleva 27 años trabajando en la torre del aeropuerto de Bilbao. Este controlador aéreo destaca la espectacular evolución que ha tenido Loiu en cuanto al número de pasajeros. «Lo que no sabe mucha gente, sin embargo, es que el número de operaciones, de aterrizajes y despegues, no es tan diferente al de 2000, cuando había aviones muy pequeños, como los 'Foker 50', que no paraban de volar», cuenta. Hoy, la flota se ha estandarizado:«Casi todos los aviones son 'Airbus 320' o 'Boeing 737'». Han desaparecido modelos míticos (pero muy ruidosos)como los McDonnell Douglas MD-83 o los Avro.
Como principal reto de futuro, Balboa señala la importancia de ganar más espacio en plataforma para los aviones que están repostando, en revisión o que duermen en el aeropuerto. «A veces tienes que obligarles a esperar 10 minutos porque no hay sitio para que se posicionen».
Respecto a lo que ha mejorado la tecnología en este cuarto de siglo, el controlador destaca la incorporación del control por radar. «Nos ha permitido aumentar de manera notable nuestra capacidad de gestionar vuelos».
«Antes era un aeropuerto más familiar y próximo»
Fernando Pinto entró en el aeropuerto de Bilbao en 1981. Los últimos años fue el responsable de gestión de fauna del aeródromo. Hoy está jubilado pero vivió muy de cerca el estreno de Loiu y su gran crecimiento. «Pasamos de un aeropuerto familiar y próximo a un aeropuerto internacional impersonal con muchos de sus servicios externalizados», cuenta con nostalgia.«Pero siento orgullo de haber pertenecido a su plantilla y haber crecido personal y profesionalmente. He tenido mucha suerte en poder desempeñar mi talento en un entorno en el que siempre me he sentido muy útil», cuenta.La anécdota más divertida que vivió sucedió durante una visita del Rey emérito. Su avión estacionó cerca de donde Fernando realizaba un censo de aves. «Como llevaba un coche de señaleros, el séquito real comenzó a seguirme a mí en lugar de al vehículo que estaba preparado para ello. Me puse nervioso y aceleré. Al final tuve que aminorar para no causar un accidente». Respecto a los retos de futuro, Pinto cree que la puesta en servicio del tren de alta velocidad supondrá «una gran competencia».
«Nací después que Loiu pero le he visto empezar de cero por el covid»
Asier de Prado tiene 20 años. Vino al mundo después de la inauguración de Loiu. Pero a este estudiante de ingeniería y aficionado a la fotografía de aviones, le gusta decir que no asistió al nacimiento de 'La Paloma' pero sí que la ha visto «empezar de cero», porque se inició en su gran pasión con la pandemia, cuando no había ni un solo vuelo.
De Prado cree que las cosas «se han hecho muy bien en los últimos años». Destaca la labor del Comité de Rutas. Aunque también tiene claro que «Bizkaia es una región muy atractiva y en pleno auge, y esto ayuda».
El 'spotter' destaca «lo bonito que fue el estreno con Nueva York». Y guarda también un buen recuerdo de la final de la Europa League. «Se llegaron a operar 280 vuelos en un solo día». De Prado mira al futuro con ambición. Cree que la pista de Loiu podría ampliarse. «Con 200 metros más nos aseguraríamos que aviones modernos de fuselaje ancho (como el 'Airbus A350' o el 'Boeing 787') pudieran operar sin limitaciones de peso. Ahora que Loiu mira a lo grande, esto podría resultar muy atractivo para lograr más aerolíneas y más rutas de largo alcance».