Esto tiene poco de comedia romántica

Los candidatos a un papel en la supuesta película 'Crush' hicieron el casting en la sede de la Sociedad Filarmónica. /Jordi Alemany
Los candidatos a un papel en la supuesta película 'Crush' hicieron el casting en la sede de la Sociedad Filarmónica. / Jordi Alemany

Jóvenes aspirantes a un papel en una película se topan con un experimento para testar su reacción ante escenas machistas

XABIER GARMENDIA

«Esto no es lo que parece». Esa recurrente frase bien podría ser el inicio del guion de una comedia romántica. Una traición sentimental que desata una serie de desafortunados acontecimientos en clave de humor. Es lo que se pensaba la veintena de jóvenes actores que acudió ayer a la sede de la Sociedad Filarmónica de Bilbao. Les habían llamado a participar en el casting de 'Crush', el primer largometraje dirigido por Xabi López. Pero cuando pasaron la prueba, descubrieron que aquello, efectivamente, no era lo que parecía.

En realidad, los jóvenes fueron 'víctimas' de una cámara oculta para testar su reacción ante actitudes machistas. Cuatro 'ganchos' se encargaron de provocar escenas de evidente dominación del chico respecto a la chica como si la ficción fuera un mero reflejo de lo que ocurre en la realidad; sobre todo, entre las parejas de adolescentes. En el guion, los celos se apoderaban de él porque ella salía «demasiado maqueada» para quedar con sus amigas. Muchos de los aspirantes, conscientes de que es una historia que se repite con demasiada frecuencia, no pudieron callarse su opinión al respecto y se plantaron.

La primera en salir al escenario fue Paula Santiago, una estudiante valenciana de 23 años que pronto detectó el corte sexista del guion. En su caso, el 'gancho' era el actor Iker Villa, conocido por ser vocalista del grupo Revolta Permanent. Un simple flirteo inicial daba paso a una situación cada vez más tensa, en la que él le regañaba a ella por su vestimenta y le exigía que le entregara el teléfono móvil para comprobar que no le estuviera engañando.

El 'gancho' Iker Villa, en el escenario junto a Paula Santiago.
El 'gancho' Iker Villa, en el escenario junto a Paula Santiago.

Tras la primera toma, el supuesto director y la jefa del casting, la actriz Tessa Andonegi, le provocaron con comentarios en los que normalizaban la situación: «No hace falta que te rebeles contra él, no te enfrentes. Al final, esto es una cosa normal, ¿no?». Paula, en cambio, se mostraba visiblemente incómoda y no tardó en expresar su opinión a los responsables: «Tal vez el amor sea muy pasional, pero esto no es normal».

«Tal vez el amor sea muy pasional, pero esto no es normal», se quejó la primera participante

Tras realizar la prueba, Paula fue llevada a una sala de espera en la que se sentó en un sofá con claros signos de preocupación y desconsuelo. Allí la psicóloga Ianire Estébanez le desveló que acababa de participar en un experimento sociológico. La joven, algo más tranquila, explicaba que había sido testigo de alguna situación similar en su entorno y lo calificaba claramente como «un principio de maltrato. El control también es abuso».

La situación se repitió durante toda la mañana -también participó de 'gancho' la actriz Ainhoa Larrañaga- con varios aspirantes que advertían sobre el peligro de «normalizar lo que no es normal». Illar, Anne y Andoni fueron solo algunos de ellos, y todos coincidían en que aquello no podía ser una relación de amor. «Para mí, el amor es, sobre todo, libertad», decía el último. «El límite está en el control», afirmaba la chica.

Detrás de todo este experimento está una inminente campaña de la Obra Social de la BBK, que quiere concienciar a los más jóvenes acerca del riesgo de perpetuar comportamientos machistas en las relaciones sentimentales. «Son ellos quienes pueden cambiar definitivamente este pensamiento. Representan a una generación con mucha capacidad de aprendizaje y tienen un discurso muy potente. De ellos depende que se rompa de una vez con estas actitudes y que se construya otra forma de amar», concluye Estébanez.