Rutas de montaña: Motrollu (591 m.)

Rutas de montaña: Motrollu (591 m.)

La ascensión al Motrollu desde Aulesti recorre valles y barrancos rebosantes de arroyos y surgencias en esta época del año

FERNANDO J. PÉREZ

La mole del monte Oiz, que divide Durangaldea (Sur) y Lea-Artibai (Norte), ejerce de barrera natural a las nubes que vienen del mar. Chocan contra sus más de mil metros de altitud y vacían su agua dando lugar a decenas de arroyos, surgencias y torrentes que confluyen en los valles para dar lugar a los dos ríos que dan nombre a la comarca: Lea y Artibai. Son los dominios del agua. Ymás en esta época, en la que el Oiz luce cada poco tiempo su txapela blanca y la lluvia es una compañera habitual de estas tierras y sus habitantes.

El Illuntzar y sus 726 metros es el coloso de la comarca, bien escoltado por los cercanos gemelos Bedartzandi (700 m.) y Urregarai (704 m.). Pero encajonado entre el Oiz y estas tres cimas se eleva un monte frecuentemente relegado al olvido: el Motrollu. Quizá esa marginación se haya debido a que durante años ha estado cubierta de pinos hasta su misma cima. Pero la última tala ha despejado su punto culminante para convertirlo en un inmejorable mirador de la Bizkaia oriental.

HITOS

Motrollu: 591 m. UTM: 30T X.534424 Y.4791325 Puntuable para los Cien Montes
Cómo llegar: A-8 hasta Matiena, BI-633 hasta Markina y BI-3448 hasta Aulesti.
Cartografía: MTN 62-II (Gernika), 1:25.000, del IGN.
INFORMACIÓN MIDE
Horario: 3h.10 (1h.55 de ascensión).
Distancia: 12,8 km.
Desnivel positivo:. 620 m
Severidad del medio: 1
Dificultad orientación: 2
Dificultad del terreno: 2
Esfuerzo necesario: 3

Su acceso más rápido parte desde Munitibar y pasa por el barrio Totorika ante de remontar por la vertiente sur hasta la cumbre. Pero si queremos disfrutar de las delicias del agua merece la pena alargar un poco la excursión y comenzar la caminata en Aulesti, pueblo encajonado en la encrucijada que crean el propio Motrollu, el Illuntzar y el Bedartzandi.

Tomamos la plaza del municipio como referencia para iniciar la excursión. Por la calle principal, nos dirigimos hasta el cruce con los viales que vienen de Munitibar y Markina. Aquí seguimos la calle Gernika Ibilbidea (de frente a la derecha). Pasamos junto a las escuelas del pueblo y llegamos al barrio de Ibarrola, inconfundible porque allí confluye el arroyo Urio-Muxo con el Lea creando un bello paraje aprovechado como área recreativa. Seguimos la pista cementada que pasa junto a la ermita de La Madalena antes de llegar al barrio de Uriola (0h.20).

Siempre con el agradable sonido del arroyo como inseparable compañero continuamos por la carretera hasta un caserío amarillo. Aquí por fin dejamos atrás el asfalto para seguir un camino carretil que cruza el río y continúa por la margen derecha del Urio-Muxo hasta una bifurcación (0h.35), donde continuamos por la pista que sube (izq.). Más arriba volvemos a pegarnos al cauce. Obviamos un desvío (izd.) con una compuerta y al poco llegamos a otro que cruza de nuevo el río (0h.55).

Ante nosotros se ofrecen dos pistas que suben, una de ellas cementada. Seguimos la otra (dch.), que pasa junto a una moderna borda y se adentra en el pinar ganando altura con brío. En este tramo, la ruta es un eslalon ascendente que salta de pista a pista remontando la vertiente Este del Motrollu, así que lo mejor es no perder de vista las marcas azules y blancas pintadas en los pinos que nos señalan la ruta a seguir.

Cerca ya del cordal cimero, los árboles se abren para ofrecer una preciosa imagen del Bedartzandi y el Urregarai. Con ese bonito recuerdo llegamos a un portillo, justo a la entrada de un eucaliptal (1h.30). La pista por la que hemos venido comienza a descender, así que seguimos la de la derecha, que tras un pequeño rodeo se aúpa por fin al cordal cimero. Lo remontamos primero entre eucaliptos y luego entre pinos, hasta salir a terreno despejado, cubierto de argoma y espino, en una bifurcación. Los dos caminos están balizados, pero el de la derecha lo utilizaremos luego, para la bajada. Siguiendo de frente, no tardamos en pisar la despejada cima (1h.55).

Volvemos a la bifurcación en los límites del bosque y seguimos el camino antes desechado. No tiene pérdida. Desciende por la vertiente oeste hasta el collado que une el Motrollu y el Urkemendi, cuyo cordal meridional utilizamos para seguir perdiendo altura. Más abajo, bordeamos una zona recientemente talada. Aproximadamente a la mitad, hay que tomar un desvío a la derecha (1h.20) que atraviesa la zona de tala y desemboca en una amplia pista por la que descendemos hasta el barrio Ibarrola. Desde allí, un bonito camino que pasa por el parque de esculturas Aisureta, de Mikel Lertxundi, nos devuelve a Ibarrola y Aulesti (3h.10).

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