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Rutas de montaña: Jorrios (839 m.)

Rutas de montaña: Jorrios (839 m.)

  • Ascensión a la cima caliza del Parque Natural de Armañón a través del nuevo sendero balizado que remonta el barranco Valnero del Pando

Armañón y Jorrios son las dos cumbres que dominan el Parque Natural de Armañón. Son las cotas principales de un cordal que separa los valles de Carranza y Turtzioz y que pese a su proximidad (menos de un kilómetro), su fisonomía es opuesta. Mientras el Armañón muestra unas laderas herbosas y amables, el Jorrios es un lapiaz abrupto y de difícil acceso.

Esa cercanía permite unir ambas cimas en una única excursión, cuya ruta más habitual parte del barrio de Cueto (Turtzioz), remonta hasta el Armañón y concluye en el Jorrios, minimizando la caminata por el karst a la inevitable subida final desde el collado Campo Pedreo.

Existe otra opción más montañera consistente en remontar por el barranco Valnero del Pando, adentrarse en el lapiaz y recorrerlo hasta el Jorrios. Hasta no hace mucho, era una alternativa reservada a los expertos conocedores de este inhóspito territorio pero, desde el año pasado, la ruta se ha balizado como sendero de pequeño recorrido (PR-BI.120), lo que minimiza las posibilidades de extravío. Circunstancia, en todo caso, que no debe llevar a bajar la guardia en un terreno siempre peligroso.

Conviene recordar que este recorrido está prohibido entre Basinagre y Campo Pedreo entre el 1 de marzo y el 15 de septiembre para la conservación de la flora y la fauna, y más concretamente para proteger el anidamiento del alimoche.

Iniciamos la marcha en Turtzioz, en el aparcamiento de Lapuente, frente a las escuelas y donde tiene la parada el Bizkaibus. Nos dirigimos por la carretera, hacia el barrio de Pando, pasando ante el Ayuntamiento, la plaza de toros, que data de 1692, y el palacio de Lapuente. Dejamos la carretera, cruzamos el río y llegamos a Pando, que atravesamos camino de Basinagre (0h.25’). Entre sus dos últimas casas seguimos un ramal a la izquierda hasta una valla que cierra el camino y donde se coge un desvío a la derecha. Remontamos por el bosque hasta desembocar en un pista junto a las campas de Sopairo.

Enseguida la abandonamos para tomar una bonita senda (izd.) que se adentra de nuevo en el encinar, en el que también encontramos robles, eucaliptus y, más arriba, pinos silvestres. Comenzamos a divisar el lapiaz y pasamos ante un borda (conocidas en esta zona como ‘casillas’). Tras unos eucaliptus, salimos a terreno abierto, que cruzamos hasta una valla (poste de señales). La caliza empieza a aflorar en el suelo, señal inequívoca de que nos acercamos al lapiaz.

De nuevo en el encinar, pasamos ante otra ‘casilla’ antes de meternos de lleno en el lapiaz. No hay más opción que seguir la senda, que remonta con ganas hasta un rellano –Precencio–. Ya por terreno abierto, es el momento de no perder de vista la señales del PR (amarillas y blancas), que nos guiarán (O) por toda la vertiente sur del Jorrios hasta la ‘casilla’ de Campo Pedreo y el cercano y herboso collado del mismo nombre (2h.20’). ante nosotros (NE) se eleva la peña cimera del Jorrios. El sendero de acceso tuerce en un primer momento hacia la izquierda (hito), antes de buscar los tramos más amables del karst hasta la cima (2h.45’) y sus excelentes vistas. Hacia el sur, el Armañón se muestra cercano.

Volvemos a Campo Pedreo y seguimos el camino del cordal (SO), hasta el pie de la loma cimera, donde, convertido en pista, la evita enfilando (izd.) hacia el valle. Nosotros seguimos por la divisoria hasta la cumbre del Armañón (3h.30’). Podemos desandar hasta la pista, pero es más divertido bajar ladera a través por la vertiente sur de la montaña hasta enlazar con la pista, visible en todo momento a nuestros pies. Una vez en ella, solo quedará un largo descenso que pasa por Cueto antes de llegar a Turtzioz (4h.45’).