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Rutas de montaña: Eskibelgo Atxa (816 m.)

Rutas de montaña: Eskibelgo Atxa (816 m.)

  • Recorrido por los barrancos y bosques de los Montes de Vitoria con subida a Eskibel y Alto de las Quemadas

Los Montes de Vitoria forman un anillo de 2.200 hectáreas que protege por el Sur el municipio vitoriano. Son cumbres alomadas cubiertas por bosque autóctono bien conservado con techo en el Zaldiaran. Por el S0 pierden altura por las cimas del popular Eskibelko Atxa y el Alto de las Quemadas o San Kiliz. En ambos casos el punto de partida es Eskibel, apenas seis caseríos en el lindero de un barranco estrecho y boscoso. Fue escenario de escaramuzas durante la Guerra de la Independencia y en 1875, durante la segunda carlistada, de una acción militar que rompió el cerco de Vitoria.

Vamos en primer lugar al San Kiliz o Alto de la Quemadas. Caminamos por pista que lleva a las canteras hasta una cancela de hierro (0h.08’). Más adelante vemos un camino que desciende. Lo desechamos. Vamos en ligero ascenso por el fondo del valle. Ya en plena subida, a unos 500 m de la valla, un camino remonta por la izquierda (0h.20’). Será el de vuelta. Ascendemos por el centro hasta un collado (0h.30’). El terreno se abre y las hayas desaparecen para dar paso al roble y la carrasca.

Giramos (E) por una cresta despejada que gana altura con suavidad para después descender. De manera suave al principio y luego de manera brusca hasta otro collado arbolado (0h.40’). Hasta este punto llega el camino de la izquierda que hemos visto en la subida y por el que bajaremos en el regreso de la cima.

Nos internamos entre coscoja y monte bajo por una senda bien marcada que gana metros (NE) y en poco tiempo llegamos al Alto de las Quemadas o San Kiliz (0h.45’), nombre que viene de la ermita de San Quílez, desaparecida ya en 1753. Vértice geodésico, un viejo buzón del club Aurrerá AT de San Cristóbal (año 1993) que llama a la cima Errogana. También hay otro con forma de tambor –de ahí Alto del Tamboril– colocado por la Ikastola Olabide en 1972 para conmemorar su 25 aniversario en el que pone Urgatzi. Buen panorama que abarca Vitoria, La Llanada, Anboto, Gorbeia…

Vuelta al collado para descender sin problemas (O) por la senda que enlaza con el camino de regreso al coche (1h.25’).

Las peñas de Eskibel están sobre nosotros. Vamos hacia ellas. Caminamos hasta el caserío. Justo al llegar a la última casa, a la derecha de la carretera, vemos una barrera (derecha) que franqueamos. Conduce a una pista. Ascendemos (NW) unos metros por ella. Unos hitos indicarán el momento de abandonar el camino (derecha) y seguir por una senda pendiente, con mucha piedra suelta, que nos mete en un carrascal intrincado. Cada pocos metros salen desvíos por nuestra derecha, señalizados con hitos. Todos conducen con más o menos rodeos hasta el rellano del Eskibel.

Siempre por la senda que hemos traído, bien pisoteada por los marchadores, hasta alcanzar el borde de un cortado con Vitoria a la vista. Poco después pisamos la cima (1h.50’). Buzón del Manu Yanke de Salvatierra y restos de otra placa. En el centro destacan el muro de una torre de señales que se puede confundir con un castillo. De hecho los vecinos de la zona llaman al alto Castillo de Gometxa. Las vistas son reducidas y se limitan a Vitoria y La Llanada.

Fue una torre defensiva que albergaba un telégrafo óptico que funcionó durante las Guerras Carlistas. De planta cuadrada, con ventanas que eran troneras, constaba de tres pisos y una azotea almenada. La puerta estaba en el 2º piso y se accedía a ella por una escalera portátil de madera. Hay fotos de inicios del siglo XX en las que aparece en buen estado. Ahora es una ruina.

Detrás de la cima, dirección Este, justo detrás de las ruinas de la torre, comienza una trocha que conecta con la ruta de subida y permite bajar directamente al aparcamiento (2h.15’).