El Correo

Las canteras del desfiladero de Atxarte

Vista de Mugarra desde Azpazar.
Vista de Mugarra desde Azpazar. / Iñigo Muñoyerro
  • Recorrido por el valle de Mendiola hasta el viejo molino de viento de Azpazar, en el barrio de Larrigan

Una calzada medieval -ahora GR-229- remontaba el valle de Mendiola hacia Urkiola y las tierras alavesas. Durante el ascenso cruzaba el desfiladero de Atxarte, un barranco comprimido entre las agujas calizas de Untzillatx y Aitztxiki. Un paraje espectacular que las canteras pusieron en peligro. Las voladuras cesaron en 1991 y la actividad terminó en 1995. Atxarte recuperó el silencio, pero las huellas perduran.

Aparcamiento de Atxarte, solitario los días de labor y frecuentado los fines de semana. Son los escaladores que se atreven con las paredes de Eguzkiarre y Labargorri; la torre de Urrestei; los espolones... Vemos canteras, tolvas y cargaderos. Más antigua es la ermita del Santo Cristo adosada a la peña. Tiene fama milagrera. Confortaba a los viajeros y ahuyentaba malos espíritus.

A unos metros, entre nogales, vemos las ruinas de un antiguo molino. Y más arriba, un puente de piedra sobre Atxarte erreka. Las piedras de la calzada desgastadas por los peregrinos indican la ruta a Urkiola.

Caminamos en dirección opuesta, por la carretera que baja pegada al río. El paisaje se abre. Cruce de Olondo y restaurante. Allí se citaban los escaladores de la vieja hornada. Muchos han fallecido: Emilio Hernando, Rafa Chávarri, Tellería, Zuloaga...

La carretera sigue hacia Abadiño. Por la izquierda del bar sube un camino asfaltado. Pasa junto a las antiguas escuelas y la ermita de San Cristóbal, patrón de los viajeros, pegada al pinar. Su fiesta se celebra el 10 de julio. Caminamos despacio. Un tramo corto y más duro lleva a los caseríos del barrio de Larrigan. Son grandes y están rodeado de nogales, avellanos y manzanos. Vemos ovejas y oímos perros.

Unos metros más y aparece el molino de Azpazar (1h.00’). Carece de aspas. Es un edificio antiguo (siglo XVIII) reformado y sin uso. Quedan pocos en Bizkaia. Excelentes vistas sobre el valle. Destacan los pinares. Han reemplazado al bosque autóctono, que se aferra a los roquedos.De frente vemos el Mugarra y sus canteras. A la izquierda, Untzillaitz. Aitztxiki y Alluitz a nuestras espaldas.

El GR-229 indica la vuelta. Sale del caserío Larriganbekoa y alterna tramos de pista con otros embarrados hasta el barrio de Mendiola. Caseríos grandes y antiguos. Fuente y también abrevadero.

El GR 229-1 (Atxarte a 700 m) nos sumerge en un túnel de vegetación. Pájaros y mariposas. El sendero muere a orilla del río. Un puente y estamos en Atxarte y sus ruinas industriales que ya forman parte del paisaje (1h.30’).