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El plan de protección de Urkiola restringe el acceso a las cuevas más mitológicas de Euskadi

Cuevas como la Baltzola son de tal amlpitud que incluso se utilizaban para realizar la práctica e la escalada en su interior./MAIKA SALGUERO
Cuevas como la Baltzola son de tal amlpitud que incluso se utilizaban para realizar la práctica e la escalada en su interior. / MAIKA SALGUERO

La medida busca blindar la conservación de las cavidades del Anboto y Baltzola y salvaguardar la supervivencia de las colonias de murciélagos que viven en su interior

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Cuenta la leyenda que a la Diosa Mari le pirra recibir a los fieles en su morada del monte Anboto. Pues cuando se apruebe el nuevo plan de ordenación del Parque Natural de Urkiola, previsiblemente antes del próximo verano, hasta los incondicionales de la mujer más mitológica de Euskadi verán restringidas las visitas a la cueva, enclavada en una escarpada pared vertical bajo la misma cumbre de esta imponente mole de roca karstica. Junto a ellos los cientos de montañeros que frecuentan este incomparable paraje deberán al menos pedir una autorización a la Diputación de Bizkaia para acceder al interior de sus cavidades. Otro tanto ocurrirá en el entorno de Baltzola y Axlor, recientemente declarado Bien Cultural por parte del Gobierno vasco y con una historia también inseparable ya de la alegórica dama vasca por excelencia: entre esos recovecos vivían su compañero Sugar y su hijo Mikelatz, bien acompañados por los no menos legendarios 'jentiles' (gigantes de fuerza sobrenatural).