El IMQ pide ampliar su clínica con una planta más y levantar un anexo de 10 alturas

El plan de expansión de la clínica, que es ya la más grande Euskadi, pasa por aprovechar el jardín que hay detrás de las instalaciones y edificar encima del parking./Jordi Alemany
El plan de expansión de la clínica, que es ya la más grande Euskadi, pasa por aprovechar el jardín que hay detrás de las instalaciones y edificar encima del parking. / Jordi Alemany

La compañía quiere ganar espacio para aumentar sus servicios y dar cobertura a la nueva Facultad de Medicina de Deusto

Josu García
JOSU GARCÍA

El IMQ ha iniciado los trámites para ampliar la clínica que inauguró en 2012 en el entorno de Zorrozaurre. La compañía médica ha presentado ante el Gobierno vasco un proyecto que tiene como aspiración máxima modificar el planeamiento urbanístico vigente y recrecer su edificio principal en una planta, así como levantar un bloque nuevo anexo de 10 alturas en la parte trasera. La iniciativa, que está dando sus primeros pasos, tiene que obtener primero el visto bueno del Departamento vasco de Medio Ambiente para someterse después al escrutinio del Ayuntamiento de Bilbao, que es la institución que tiene la última palabra.

El plan de expansión de la clínica, que ya es la mayor de Bizkaia, responde, entre otras motivaciones, al interés de la Universidad de Deusto por abrir una Facultad de Medicina y emplear estas instalaciones para sus prácticas. En principio, parte del nuevo espacio que se aspira a construir iría destinado a usos docentes (se habla de un área de simulación de 1.000 metros cuadrados). Así se justifica en la memoria que se ha entregado ante el Gobierno vasco. En el documento, al que ha tenido acceso EL CORREO, se afirma que el IMQ «ha visto incrementar su demanda de servicios clínicos», a la vez que han surgido nuevas formas de acercamiento, prestaciones y tratamientos. Esta circunstancia, sumada al «interés demostrado por otras instituciones, incluso universitarias, en utilizar las instalaciones y servicios de la Clínica Zorrotzaurre», les ha llevado a «tomar la iniciativa» y hacer una nueva inversión sobre esta parcela «a fin de lograr el centro de salud privado de mayor calidad y servicios del País Vasco, siendo a la vez referencial para el norte del Estado».

Hasta la fecha, apenas se conocían detalles sobre la ampliación. Hace unas semanas salió a la luz que Carlos Ferrater sería el arquitecto encargado de llevar a cabo la misión. Este profesional es, junto a Alfonso Casares, el responsable del diseño del actual inmueble. Pero poco más se sabía. Ahora, según la documentación aportada, los promotores quieren aprovechar un jardín que hay en la parte trasera, encima del parking, para habilitar un nuevo edificio. Tiene una superficie de 1.942 metros cuadrados.

Este inmueble es quizá lo más llamativo. Se plantean levantar un bloque con forma de 'L'. Tendría un máximo de 10 alturas (planta baja, más nueve pisos). Otra pequeña construcción de dos plantas serviría para unir la zona nueva con la que ya está en funcionamiento. Esta es la propuesta por la que se decantan los promotores, aunque también plantean otra posible alternativa, que supondría levantar una construcción más liviana en volumen pero más alta (14 alturas). El desarrollo de la tramitación irá dilucidando qué proyecto se lleva a cabo finalmente.

Porque queda aún una labor de cocina muy importante. De hecho, el cambio de planeamiento va a ser complejo. El IMQ necesita cambiar los parámetros urbanísticos existentes para encajar sus aspiraciones. Por dos motivos, principalmente. Porque la iniciativa supondría desbordar el aprovechamiento concedido y porque las actuales reglas del juego impiden levantar construcciones de más de 7 alturas en esa parcela.

Tres veces por el pleno

Respecto al aprovechamiento, la entidad médica consumió en su día prácticamente el 90% del volumen que podía construir. Le fue asignada una edificabilidad de 29.373 uas -unidades de aprovechamiento- y consumió 25.459. Con el nuevo proyecto se necesitan aproximadamente otras 11.500 uas (es decir, unas 7.500 más de lo que fija el planeamiento, ya que se pretenden habilitar 11.500 metros cuadrados extras sobre rasante.

Desde el IMQ se muestran «prudentes» y evitan entrar en detalles. «Existe un proyecto en ciernes que por el momento no es más que eso, pendiente de decisiones y aprobaciones que están al margen de nuestra entidad», apunta una portavoz. La institución que tiene la llave para autorizar el plan es el Ayuntamiento. Conoce que se han iniciado los trámites ante el Gobierno vasco, pero fuentes municipales apuntaron que la propuesta aún no ha empezado su recorrido administrativo obligatorio en el ámbito local.

El camino va a ser largo y complejo, ya que esta modificación puntual necesita pasar dos veces por el Consejo Asesor de Planeamiento y, posteriormente, por el pleno hasta en tres ocasiones (aprobación inicial, provisional y definitiva). En el ínterin, habrá un proceso de información y participación pública. Es decir, los vecinos (hay un desarrollo urbano importante en marcha en la zona) o las personas que se puedan considerar perjudicadas por la ampliación de la clínica podrán presentar alegaciones. Todo esto sucederá con el nuevo Plan General de fondo, en que el Ayuntamiento está trabajando y que podría aclarar las cosas desde el punto de vista urbanístico en el momento en el que finalmente se apruebe (no antes de bien entrado 2019).

Las claves

11.500
metros cuadrados. Es la superficie que el IMQ quiere ganar para poder ampliar su clínica, sus servicios y dar cabida a la nueva facultad de Medicina de Deusto.
Impacto ambiental
Los promotores han iniciado esta semana el primer trámite ante el Gobierno vasco
 

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