«Los perros del vecino mataron a 'Tina' y 'Frida' y vivimos con miedo»
Una rottweiler y varios mastines que «protegen» un invernadero en Bakio acabaron con la vida de dos bodegueras y han atacado a varias personas
Algunos vecinos de Bakio ya habían alertado hace tiempo de la peligrosidad de unos perros que, en teoría, protegen unos invernaderos de la localidad costera. ... Ya entonces había personas que habían renunciado a pasear por la zona por el miedo que daban los rottweilers y los mastines, que conseguían escaparse muy a menudo. Pero la preocupación de los residentes de la zona subió de nivel el día en el que uno de los perros mató una gallina azul extremeña, una especie en peligro de extinción, en una vivienda próxima. Fue hace un año. Sus dueños intentaron presentar una denuncia ante la Policía local, pero «no se la cogieron». Están convencidos de que si les hubiesen hecho caso, si se hubiesen tomado medidas desde ese primer momento, todo lo que sucedió después se podría haber evitado.
El siguiente ataque grave se produjo en abril de este año. Esta vez la víctima fue 'Frida', una pequeña bodeguera de 4 años. Gorka sacó a la perrita al jardín antes de dormir cuando se encontró dentro de su terreno a la rottweiler, que se fue directa a por 'Frida'. La mordió en el cuello. Su dueño trataba de liberarla, pero no lo logró y la rottweiler consiguió llevársela hasta los invernaderos, donde acabó con la vida de la perra.
A Gorka y a Karmele les invadió una profunda tristeza porque 'Frida' era «parte de la familia». Pero también sintieron mucha rabia porque se habían hartado de advertir que esos perros no estaban bien cuidados –«algunos se pasan la vida encadenados»–, que eran un peligro público y que se escapaban a menudo. La Ertzaintza les explicó que, en estos casos, la «máxima autoridad» para imponer sanciones es el propio consistorio. Por su parte, el dueño de la rottweiler alegó que había sido 'Frida' la que se había metido en su terreno.
Semanas después se produjo un nuevo incidente. Esta vez fue uno de los mastines que se escapó y se lanzó contra un labrador que paseaba por el pueblo con su dueña. La señora acabó arrastrada por el suelo y tuvo que ser atendida en el hospital.
Los dueños de 'Frida' volvieron a pedir explicaciones al Ayuntamiento, pero se negaban a darles por escrito la relación de incidentes que habían protagonizado estos perros. Tuvieron que recurrir al Ararteko, pero el Ayuntamiento –insisten– no envió la información hasta meses después. Y lo hizo de forma «incompleta» porque no incluyó el ataque a la señora ni lo que ocurrió el pasado septiembre: el ataque a 'Tina', otra pequeña bodeguera de 4 años.
La rottweiler se había vuelto a escapar cuando Gorka estaba cortando la hierba y se metió dentro de su casa. Esta vez la víctima fue 'Tina'. Gorka se encontró la vivienda llena de sangre y a su perrita con unos grandes desgarros por todo el cuerpo y en estado de shock. La llevaron a una clínica veterinaria para tratar de salvarla, pero acabó falleciendo cinco días después.
Fue entonces cuando se decidieron a contratar a una abogada y cuando comenzaron una recogida de firmas (han recolectado unas 400) para exigir al Ayuntamiento que tome medidas. También fue hace unas semanas cuando supieron que otra chica también había sido atacada por uno de los perros y que constaban al menos 12 incidentes con estos perros peligrosos.
No ha sido hasta que recurrieron a una abogada cuando –subrayan– se ha abierto un procedimiento sancionador. El expediente se inició el 10 de octubre. Es decir, meses después de la muerte de 'Frida' y del ataque a la señora que paseaba con su perro.
Los vecinos se han decidido a hacer público lo que ocurre porque –insisten– el Ayuntamiento ha tomado algunas medidas, pero «llegan tarde» y, además, son «totalmente insuficientes».
«Vivimos inseguros», confiesan los vecinos. «Son todo buenas palabras, pero luego no han hecho nada y tampoco se nos da garantías de que no vuelva a ocurrir. La primera vez le quitaron la rottweiler pero volvió al cabo de unos días. Cuando salimos al jardín con la perra que nos queda lo hacemos con un palo por si vuelven a aparecer. ¿Qué más tiene que pasar para que se pongan medidas reales?», se preguntan.
¿Qué dice el Ayuntamiento de todo esto? Desde el Consistorio insisten en que se trata de un «problema vecinal» y que no tienen mucho margen de actuación. Subrayan que ya se han iniciado más de 8 sanciones (6 de ellas graves) contra el dueño de los perros. También recalcan que se la ha retirado la licencia para tener perros peligrosos, que el terreno ha sido vallado, que se le han incautado varios cachorros y que el rottweiler está en la perrera municipal. En este sentido, reiteran que la recogida de firmas se centra en aspectos que ya se han solucionado.
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