Pensando en el mañana

Jorge Rivas, Inés Hernández, Roberto Soroa, Guzmán Peñalba y Gonzalo Artiach. /Pedro Urresti
Jorge Rivas, Inés Hernández, Roberto Soroa, Guzmán Peñalba y Gonzalo Artiach. / Pedro Urresti

Inauguración en Getxo de la primera sede vizcaína de Ubikare, que ofrece un servicio integral de cuidados en casa para las personas mayores y sus familiares

TXEMA SORIA

Las sociedades occidentales comienzan a envejecer. Es un problema común a todas ellas. La pirámide poblacional se ha invertido en los últimos decenios. En los años sesenta y setenta había más niños que personas mayores, debido a lo que denominó como 'baby boom'. Hoy la esperanza de vida ha aumentado de manera notable respecto a otras épocas, lo que supone un problema que hay que resolver. La población envejece de forma inexorable.

El gran autor argentino Adolfo Bioy Casares publicó en 1969 una novela corta bajo el título de 'Diario de la guerra del cerdo'. El argumento es muy curioso: Isidoro Vidal, jubilado que vive en el barrio de Palermo de Buenos Aires, se despierta una mañana con la certeza de que los jóvenes de la ciudad habían decidido atacar a los viejos sin ninguna razón. Seguramente les atacan -afirman algunos personajes de la novela- por el odio al viejo que van a ser.

La sociedad occidental, afortunadamente, cuida de sus mayores con mimo. Sin embargo, las necesidades económicas y laborales actuales impiden a las familias atender personalmente a sus seres más queridos, con lo que no tienen más remedio que ingresarles en una residencia, muchas veces contra su deseo.

Hace un par de años, el ingeniero Ángel Díez, el cardiólogo Javier Pérez Asenjo y la economista Nerea Amenabar decidieron fundar Ubikare y abrieron la primera sede en Vitoria, junto a la clínica San José. Se formularon una pregunta que muchos nos hacemos habitualmente, ¿por qué una persona mayor ha de ingresar en una residencia? Su respuesta fue crear una empresa que trata de acercar el bienestar a las personas mayores, a partir de los 60 años, y a sus familiares, ofreciéndoles un modelo integral de salud y cuidados en su propia casa. Encuentran una solución personalizada, tanto en cuidados como en servicios médicos, a cada persona y familia.

Ayer por la tarde, tras haber abierto hace dos meses un centro en San Sebastián, inauguraron su primera sede en Bizkaia, en el barrio getxotarra de Las Arenas (calle Urkijo 13, entrada por Andrés Larrazabal). Al evento se acercaron la psicóloga Legendika Zuazua, Alazne Maqueda, educadora física; Irantzu Guijarro, trabajadora social; Inés Venero, Ángel Lequerica, Egoitz Arruti, Ramón Trojaola, Antón Mesanza, Mónica López Tapia, Jorge Rivas, Inés Hernández, Roberto Soroa, Guzmán Peñalba, Gonzalo Artiach y Jaime Crovetto, gerente de la Clínica Bilbao.

Asimismo asistieron Galder Etxebarria, Enrique y Cloe Alfonso, Eulogio Barandiarán, Aletxu Landa, Imanol Cuétara, Luis Berastegi, Rosa Jiménez, Jon Bengoetxea, Aintzane Ruiz, Manu Burón, Pablo Velasco, María Hernández, Irene Madariaga, Iñaki Mujika, Jon Maurolagoitia, Rebeca Urriolabeitia, José Blázquez, Diego Rodríguez, Xana Barrio, Patricia Hierro, Jaime Alegría, Aitor Abecia, Ana Martínez, Ane Aboitiz, Arantza Manso, Luis Crovetto, vicepresidente del Banco de Alimentos; José Antonio y June Guijarro.