Velocidad y compañerismo bajo la lluvia

Velocidad y compañerismo bajo la lluvia
LUIS ÁNGEL GÓMEZ / MAIKA SALGUERO

Más de un millar de participantes desafían a la meteorología para correr con los colores de su firma en la II Carrera de Empresas en Bilbao

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Bilbao ha amanecido gris, triste, con una capa de nubes que traen lluvia. Sin embargo, la adversa meteorología no ha frenado a los participantes en la segunda edición de la Carrera de Empresas, organizada por EL CORREO y la Confederación Empresarial de Bizkaia (CEBEK), y con el Banco Santander como patrocinador principal. El reto planteado resultaba atractivo. ¿Cuál es la firma más rápida? Y la duda ha quedado resulta en algo menos de media hora. Artrche ha relevado a Saitec en el primer puesto, mientras que Mesa, de Mungia, se ha llevado el triunfo en el apartado femenino. En la prueba mixta, la que más escuadras ha concentrado, la medalla de oro se ha colgado del cuello de Jesús María. Ocho kilómetros a un ritmo alto, al borde de la ría, con el Guggenheim, Torre Iberdrola y Abandoibarra como testigos privilegiados.

Clasificaciones

A pesar de que el sol está dando la espalda a la jornada, los participantes han brillado con luz propia y han superado el registro de la primera convocatoria de este certamen, estrenado en septiembre de 2018. 1.100 corredores han tomado la salida en la explanada del Museo Marítimo a las once de la mañana. La mayoría de la formaciones presentadas por las 167 empresas participantes, que han construido 269 conjuntos en total, han mostrado su velocidad en la categoría mixta, con el 53% de los equipos, por el 7% solo de mujeres... Y el resto, masculinos. Han llegado de todos los lugares de Bizkaia, pero también de Donostia, Sabadell, Pozuelo de Alarcón... Desde cualquier punto para exhibir músculo competitivo, para demostrar que su firma dispone de velocidad entre su plantilla.

Al contrario de lo que ocurrió en la primera edición, cuando el sol de septiembre acompañó a los 960 participantes, esta mañana el millar largo de corredores ha luchado contra sus rivales y una débil lluvia, fina que, eso sí, no ha minado los ánimos de nadie. De hecho, se agradecía. Porque, unidos, todo sabe mejor. No importaba mojarse. Además, la temperatura sí ha acompañado, con alrededor de 17 grados, ni excesivo frío ni un tortuoso calor, que permitían a los corredores exhibir todo el potencial que llevan dentro, todo ese tiempo de preparación invertido para colocar a su firma en lo más alto del podio de la segunda edición de la Carrera de Empresas, organizada por este periódico y CEBEK, y con el patrocinio principal del Banco Santander.

A las once de una 'fea' mañana, excepcional en el asfalto, animada y colorida, con enormes muestras de cercanía entre colegas de tajo, ha arrancado la competición desde la explanada del Museo Marítimo, lugar al que también han llegado los compañeros de las casi 170 compañías que han permitido a esta cita que aumente el registro de inscripciones con respecto a 2018. Buena señal. La gente quiere compartir con sus colegas de mesa, de almacén, de tienda o de fábrica algo más que las repetitivas y habituales horas de trabajo. También desea hacer deporte, pasar tiempo juntos de forma amena y divertida, que es lo que permite esta prueba que, por supuesto, no carece de su carácter competitivo. Por eso, desde la salida, todos han intentado dejarse hasta la última gota de energía.

Pero antes había que calentar, plantear una estrategia. Los corredores se ponían a punto, algunos concentrados, sin hablar con nadie, otros al ritmo de la música que sonaba por los altavoces de esta carrera que también cuenta con el apoyo del Consorcio de Aguas, Tecuni, IMQ -de nuevo la firma que más formaciones presentó-, Red Eléctrica de España, BMW Lurauto Bizkaia, Everis, Leotrón, Casería Huéllar, Coca Cola y Carrefour. Después de estos 'ejercicios', realizados bajo el puente Euskalduna para no mojarse a las órdenes de Aitor Alzaga, ha tocado correr: en grupos de cuatro, con una diferencia máxima de ocho segundos entre el primero y el último. No valía entrar con más distancia. De ahí que era fundamental la solidaridad, que el más fuerte supiera tender la mano al más débil, y que el más lento tratara de aumentar su ritmo para que el más rápido no tuviera que rebajar en demasía su cadencia. Hoy por ti, mañana puede ser por mí.

Con el ánimo del público del recorrido, saludos y muestras de ánimo de amigos y conocidos, también de compañeros, los más rápidos han invertido menos de media hora. Arteche, Jesús María, de nuevo, Mesa ya tienen su nombre escrito en el palmarés de la II Carrera de Empresas.

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