Las obras para transformar Iparraguirre durarán un año y costarán dos millones

Trafico en la calle Iparraguirre, Bilbao, al fondo el museo Guggenheim Bilbao/el correo
Trafico en la calle Iparraguirre, Bilbao, al fondo el museo Guggenheim Bilbao / el correo

El Ayuntamiento licita los trabajos entre el Guggenheim y la plaza San José con la idea de continuar en el futuro hasta La Alhóndiga

Luis López
LUIS LÓPEZ

El Ayuntamiento de Bilbao ha licitado al fin las obras para cambiar la cara de la calle Iparraguirre, uno de los grandes ejes turísticos de la ciudad porque desemboca en la explanada del Guggenheim. La semipeatonalización se limitará, de momento, al tramo entre la plaza San José y Mazarredo. Sin embargo, en el proyecto se tiene en cuenta «la idea de continuidad en un futuro hasta el edificio de La Alhóndiga», dice la memoria justificativa del contrato.

El proyecto ya se había presentado el pasado mes de diciembre y la idea era comenzar con los trabajos en abril. Sin embargo, las cosas se han alargado. Ahora, las empresas interesadas podrán presentar sus propuestas hasta el 5 de agosto. Como las obras se prolongarán durante once meses, es más que probable que no estén concluidas hasta después del verano de 2020. Salen a licitación por dos millones de euros.

De lo que se trata es de la urbanización pura y dura, aclara el concejal de Obras, Asier Abaunza. Es decir, de materializar el proyecto presentado a finales de 2018 «que tenemos pactado con los vecinos». Pero el elemento más delicado, la iluminación, irá aparte, «en un pliego específico» que se licitará tras el verano. ¿Por qué es tan importante el alumbrado? Porque la alternativa inicialmente elegida por el Ayuntamiento, con un cableado en zigzag, fue vivamente desaconsejado por los bomberos.

Realzar la iglesia

El Consistorio tuvo que cambiar el paso. ¿Qué hará? «Quitamos los cables, pero vamos a dar dinamismo a la luz en la calle», dice Abaunza, aunque rechaza aportar más datos. Eso sí, adelanta que se incluirá, a petición de los vecinos, una iluminación ornamental para poner en valor la iglesia de San José, y también se diseñará un sistema «más focal» que proyecte la luz hacia abajo y no moleste así a los vecinos que viven sobre las farolas.