«Nunca he pasado miedo volando»

La exhibición de ayer contó con dos aviones 'Shukoi26'. Volaron desde Madrid con un taque auxiliar de combustible. / pedro urresti

Dos aviadores del equipo Bravo3 de Repsol ofrecen una exhibición de vuelo en la playa de La Arena por el aniversario de Petronor

SERGIO LLAMAS

El eco del rugido de los aviones todavía sobrevuela la playa de La Arena tras la exhibición de vuelo acrobático que Cástor Fantoba y Juan Velarde ofrecieron en la tarde de ayer con motivo del 50 aniversario de Petronor. Fantoba es técnico aeronáutico y comandante de línea. Entre otros triunfos, quedó campeón de Europa en 2014 y desde entonces es embajador de la marca España.

- Ha sido su primera exhibición en Bizkaia.

- Sí. Ha habido varios intentos los últimos años, pero este por el 50 aniversario de Petronor es el primero que cuaja, entre otras cosas, porque somos la cara deportiva de Repsol.

- ¿Es complicado de organizar?

- No es que el evento sea complejo en sí. Es una formación de dos aviones con un director de evento que está en tierra, Patrick Koch. Junto a un mecánico y un manager de equipo, lo hacemos todo. La cuestión de los permisos con todas las autoridades sí que lleva unos trámites muy engorrosos. Las autorizaciones de vuelo se piden tres meses antes a la agencia de seguridad aérea.

- ¿Qué aviones han pilotado aquí?

- Dos 'Sukhoi26'. Son aviones con un motor a explosión de 400 caballos y unas hélices muy grandes, muy ligeros y construidos en materiales de última generación, con muchísima potencia de mando y una resistencia estructural muy alta. Están sobredimensionados para lo que hacemos y muy probados, es parte de la seguridad. Vinimos volando en ellos a Bilbao con un tanque auxiliar de combustible porque no están pensados para viajes largos. Al tomar tierra en Sondika, los quitamos junto a las ayudas electrónicas.

- En 2009 fundó Bravo3 con Anselmo Gómez y Juan Velarde. ¿Quiénes están ahora?

- Seguimos los tres. La formación de piloto acrobático lleva muchos años y los tres hemos sido parte del equipo nacional. Tenemos el nivel ilimitado de vuelo acrobático, que es el máximo. Aunque debemos trabajar en otras cosas para financiarnos, esto exige mucho entrenamiento en la base que tenemos en Casarrubios del Monte (Madrid). Con el avión realizamos cinco entrenamientos técnicos de unos doce días cada uno, más los que hacemos antes de las competiciones internacionales. Y al año efectuamos unas diez exhibiciones.

Cástor Fantoba fundó Bravo3 en 2009.
Cástor Fantoba fundó Bravo3 en 2009.

- ¿Alguna vez pasan miedo?

- Si llegáramos a pasar miedo en la cabina mientras hacemos el espectáculo sería el momento de retirarse. Son maniobras mil veces entrenadas y muy seguras, salvo fallo mecánico, como en cualquier otro deporte de motor.

- ¿Y cuando ha trabajado de piloto en extinción de incendios?

- No, nunca he pasado miedo volando. Ha habido situaciones más o menos difíciles, pero puedes gestionarlas. La decisión siempre es tuya y, si no ves clara la entrada, no la haces.

Sin ayudas

-La tecnología cobra cada vez más protagonismo. ¿Sigue siendo importante la destreza del piloto? ¿Veremos aviones autónomos?

- A nivel deportivo lo que se mide es tu habilidad. Nunca verás automatismos en una competición, y en vuelo acrobático está totalmente prohibida toda ayuda electrónica. Volamos con la expresión más sencilla que hay del avión, puramente manual. En otro tipo de aviación, sí, tarde o temprano llegará el día en que subamos a un avión y no haya nadie en la cabina.

- Ha conseguido más de 45 medallas para España, aunque el vuelo acrobático sigue siendo desconocido. ¿Qué puesto ocupa nuestro país a nivel internacional?

- En los últimos diez años, el equipo español ha recibido varias medallas de bronce, generalmente por equipos, y en un par de ocasiones medallas de plata. Salvo alguna excepción en la que no nos hayamos podido presentar, andamos siempre en el top ten de la clasificación mundial.

- Vaya...

- Somos punteros y se nos mira cuando vamos fuera. Somos temidos por nuestros adversarios. Por suerte, o por desgracia, esto no es tan mediático como la MotoGP o la Fórmula 1, en parte, porque es un deporte muy técnico y la competición se parece mucho al patinaje artístico en la forma de puntuar. Tratas de volar de manera perfecta y trabajas tus figuras con infinitas variaciones. Hay una parte con los ejercicios que tú preparas y otra con los que te dan los jueces un día antes, además del 'freestyle', donde simplemente esperan que les impresiones y vuelas con música, con humo e intentas hacer algo más artístico. Por eso, no se nos puede meter en televisión. La gente no entendería por qué uno queda el tercero y otro el cuatro.

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