El plan de la Diputación para reflotar el campo de golf de La Arboleda fracasa tras 18 meses

Un hombre en el campo de golf de La Arboleda./Fernando Gómez
Un hombre en el campo de golf de La Arboleda. / Fernando Gómez

La firma concesionaria y la institución foral rescinden el contrato que firmaron en julio de 2016 para convertir Meaztegi en un reclamo turístico de referencia

Josu García
JOSU GARCÍA

Global Golf Norte, la empresa que gestionaba el único campo de golf público de Bizkaia, deja Meaztegi tras alcanzar un acuerdo con la Diputación. La compañía privada abandona La Arboleda apenas 18 meses después de haber cogido las riendas de un proyecto que estaba llamado a devolver a la vida a unas instalaciones que languidecían por la incesante pérdida de abonados y el mal estado del terreno de juego. La institución presidida por Unai Rementeria había depositado grandes esperanzas en el plan y dijo que aspiraba incluso a convertir el centro en un reclamo turístico para aficionados de Reino Unido o Alemania. Inaugurado en 2007, el campo ha sido en los últimos años un quebradero de cabeza para los responsables forales, que ahora se han encontrado con este nuevo e inesperado contratiempo.

La salida de Global Golf Norte sorprende a medias. La firma atravesó problemas económicos importantes en primavera, cuando se dejaron de abonar las nóminas a la treintena de trabajadores. Un buen número de proveedores denunciaron también el impago de sus facturas. Sin embargo, en junio, el diputado de Promoción Económica, Imanol Pradales, compareció en Juntas Generales para lanzar un mensaje de tranquilidad. Afirmó que el proyecto seguía siendo viable y que la concesionaria tenía ciertas tensiones de tesorería, pero que era algo «puntual». Además, prometió que la entrada de otro inversor daría nuevos bríos a un campo que, según el diputado, se había visto lastrado por la mala meteorología del año pasado.

No ha sido así. Global Golf Norte se marcha tras haber llegado a un acuerdo de rescisión. Quedan aún flecos por limar entre las partes. Y lo cierto es que su adiós se produce en un momento en el que las instalaciones comenzaban a mejorar en cuanto a su estado y cuando se habían logrado también algunos avances en su promoción y proyección. Por ejemplo, el pasado 22 de diciembre, Jon Rahm visitaba La Arboleda para darse un baño de masas. Con anterioridad se había puesto en marcha una escuela de golf y una exitosa iniciativa con escolares.

Sin efecto Rahm

El efecto llamada del golfista de Barrika llega demasiado tarde para la compañía. Personal de la firma permanecerá tres meses de manera interina al frente del campo para que los aproximadamente 900 socios –que acaban de pagar su cuota anual– no se vean afectados. Después, se convocará un nuevo concurso público, al que esta misma mercantil piensa concurrir con otros socios, según ha podido saber EL CORREO. La licitación se lanzará «en los próximos meses tras el cumplimiento de los trámites legales oportunos». Todo apunta a que será en marzo.

Lo cierto es que no ha trascendido el motivo exacto de la rescisión de mutuo acuerdo. Global Golf Norte podría haber tenido problemas a la hora de cumplir con el canon que está obligada a pagar por contrato a la Diputación (10% sobre la facturación), a consecuencia de las fuertes inversiones que ha acometido y que, en un principio, no estaban en la hoja de ruta. La institución foral publicó ayer una nota en la que achaca la salida a «la falta de garantías suficientes para hacer frente a las obligaciones contractuales».

Las instalaciones, diseñadas por Severiano Ballesteros, costaron más de 20 millones de euros de dinero público y suscitaron un fuerte movimiento de rechazo por parte de la asociación Usuarios de los Montes de Triano (ganaderos, montañeros, ciclistas...) por cuanto supusieron el cierre de una zona de ocio, esparcimiento y libre pastoreo.

Entretanto, la treintena de trabajadores afronta con incertidumbre las últimas noticias. Aseguran que a los empleados del restaurante se les deben horas extra. También hay malestar porque dos compañeras (una de ellas la maitre, con una amplia experiencia) fueron despedidas en verano «sin justificación». De cara al futuro, los representantes de la plantilla esperan que se respete el compromiso que ha adoptado siempre la Diputación para que el personal sea subrogado por la empresa que entre a gestionar el campo.