Dos nuevas calles unirán los barrios de Irala y Amézola

Así quedarán las calles./J.M. Benitez
Así quedarán las calles. / J.M. Benitez

Desembocarán en la avenida del Ferrocarril y romperán la actual barrera que constituyen los pabellones industriales en desuso

Luis López
LUIS LÓPEZ

Amézola es uno de los barrios que más transformaciones (a mejor) ha tenido en los últimos tiempos, aunque no salga en las postales. Primero, se acabó con la barrera que suponían las vías del tren. Y ahora se trata de terminar con el muro que forman los vestigios industriales en desuso. Por eso, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) prevé echar abajo esos inmuebles y abrir dos calles que desembocarán en la avenida del Ferrocarril. Eso dará aire, sobre todo, a Irala, que se acercará al centro por medio de dos nuevos ejes.

El detalle de ciertos aspectos se aprobará en el pleno de la semana que viene, pero lo importante es el planteamiento en su globalidad. Hay dos zonas a abordar. En la primera se prevé echar abajo el pabellón que ocupa los números 4, 6 y 8 de la calle Andrés Isasi. Eso permitirá dar continuidad a la calle Emilio Arrieta, hasta la avenida del Ferrocarril. En estos momentos ese inmueble industrial está sin uso pero alberga 110 parcelas de aparcamiento de distintos vecinos de la zona. Cuando se eche abajo, en el nuevo edificio residencial se permitirá dejar espacio para ellos, según ha explicado este miércoles el director municipal de Planificación Urbana, Mikel Ocio. Eso sí, como la Agencia Vasca del Agua (URA) ha advertido que por debajo pasa el río Helguera, está limitado trabajar en profundidad, por lo que se permitirá excavar en horizontal y parte del parking quedará por debajo del nuevo tramo de calle. El primer piso subterráneo, el que queda inmediatamente por debajo del asfalto, se lo quedará el Ayuntamiento como almacén. Los inferiores serán aparcamientos.

Rellenos de Zorrozaurre

El otro punto de intervención se encuentra entre las calles Padre Larramendi y la avenida del Ferrocarril. El pabellón que las separa también se echará abajo y eso permitirá dar continuidad al callejón sin nombre (se le llama 'H' en la documentación municipal) que conecta Larramendi con la calle Jaén. Ahí se abrirá un eje peatonal.

De todo esto se habló este miércoles durante las comisiones previas al pleno municipal. También de otros dos asuntos interesantes. El primero, que el Ayuntamiento se ha comprometido a llevar a cabo los rellenos de Zorrozaurre en caso de que no haya empresas interesadas en hacerlo. La concejal de Economía y Hacienda, Marta Ajuria, recordó que el suelo junto al canal de Deusto es del Puerto de Bilbao y por eso la intervención le corresponde a la Autoridad Portuaria. Ha sacado la obra en una primera licitación y ha quedado desierta. En caso de que lo haga en tres ocasiones sin encontrar una empresa dispuesta a hacerla, será el propio Ayuntamiento quien asumirá el trabajo y el posterior aprovechamiento de los suelos que se generen (donde se podrán levantar más de 700 viviendas libres, tasadas y VPO). El coste de los trabajos está valorado en 25 millones de euros. En este supuesto, si no hubiese empresas dispuestas y se lo acabase quedando el Consistorio, «no habría beneficio para la Autoridad Portuaria», ha aclarado Ajuria.

Por último, el Ayuntamiento también va a pedir aprobación al pleno de este mes para ampliar los créditos de compromiso relativos a 2020 por importe de 35 millones de euros para el soterramiento del ferrocarril en Zorroza. Se trata, simplemente, de un trámite para tener las manos libres de cara a pedir un préstamo en caso de que la obra salga adelante. Hay que recordar que Bilbao se comprometió a pagar la mitad de los trabajos (cuyo valor total rondará los 70 millones de euros) pese a que es competencia del Ministerio de Fomento. El concejal de Obras y de Urbanismo, Asier Abaunza, ha apuntado que este mismo mes está previsto que se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el protocolo de colaboración entre el Ejecutivo central y el Ayuntamiento. También hay el compromiso de licitar el estudio informativo. Y antes de que termine junio habrá que firmar entre ambas partes el convenio que garantiza la financiación de la obra. Antes, un montón de citas electorales siembran dudas sobre si, de una vez por todas, encaramos la solución definitiva para Zorroza.