Normalidad y resignación entre los viajeros en el arranque de los paros de Bilbobus

Las paradas de los autobuses no han registrado demasiadas colas. /BORJA AGUDO
Las paradas de los autobuses no han registrado demasiadas colas. / BORJA AGUDO

Solo el 30% de las unidades ha funcionado desde las 7.30 hasta las 9.30; la situación se repetirá esta tarde de 17.30 a 19.30

XABIER GARMENDIA

Los trabajadores de Bilbobus han comenzado en la mañana de este lunes una serie de paros durante todo el mes de diciembre para reclamar la negociación del convenio, cuya vigencia finalizó el año pasado. Desde las 7.30 hasta las 9.30, solo un 30% de las unidades ha transitado por las calles de la capital vizcaína, una situación que se repite esta tarde de 17.30 a 19.30. Según fuentes sindicales, la convocatoria de esta mañana ha tenido un seguimiento unánime y no se ha registrado incidencia alguna. En las paradas, donde no ha habido demasiadas colas, los usuarios han vivido este primer paro con normalidad, pero también se percibía algo de resignación entre quienes no se habían enterado.

Asun y Victoria, dos vecinas de San Ignacio, se han visto sorprendidas cuando han llegado a la marquesina y se han enterado de que la línea 10 –la que lleva hasta la Plaza Circular– no entraba en el cuadro de servicios mínimos. Ambas utilizan esta conexión a diario a la misma hora, por lo que conocen al dedillo las frecuencias. Este lunes, en cambio, han tenido que improvisar. «Cogeré el metro, pero me da algo de apuro porque me suelo desorientar con tantas salidas», se resigna Asun, a quien le cuesta andar por problemas en la cadera.

Otros usuarios sí han podido subirse al autobús, aunque iba algo más lleno de lo habitual. En el caso de Ane Sánchez, que estudia en la Universidad de Deusto, cualquier línea que pasa por la parada le viene bien, así que ni siquiera se fija en cuál coger. «Prefiero el autobús porque el metro me deja bastante lejos de la facultad. Hoy iré algo más apretujada que de costumbre, pero por un día se aguanta», dice. Bajo su punto de vista, es importante que se llegue una solución en el conflicto entre trabajadores y empresa porque «en este barrio vive mucha gente mayor que tira de autobús».

Manifestación de los trabajadores

Un centenar de trabajadores se ha manifestado en un recorrido de apenas media hora desde las cocheras en Elorrieta detrás de una pancarta en la que pedían que no haya «más recortes» y apelaban a la negociación colectiva con BioBide, la empresa concesionaria. Sus reivindicaciones se centran en el convenio, pero también solicitan una mejora en las medidas de seguridad e higiene para los conductores; sobre todo, entre las mujeres. En este sentido, observan un paso adelante con la incorporación de baños en las futuras marquesinas, si bien consideran que aún faltan más cosas por hacer.

Por el momento, las posturas entre empresa y trabajadores están muy alejadas. «No vemos cercana una solución. Las conversaciones aún están en pañales», afirma a este periódico José Fernández, delegado de UGT, el sindicato mayoritario en el comité. Aunque sostiene que están «en las antípodas», reconoce haber atisbado «buenas intenciones» en el otro lado de la mesa. Eso sí, subraya que eso se debe plasmar en el papel con acciones concretas. Asimismo, los empleados han solicitado la mediación del Ayuntamiento de Bilbao: «Siempre tiene algo que decir cuando estamos hablando de un servicio público». Fuentes del Consistorio eluden realizar declaraciones al respecto y apelan a ambas partes a encontrar una solución.

Las movilizaciones iniciadas este lunes se repetirán el miércoles 5, cuando se vuelva a parar de 7.30 a 9.30 y de 17.30 a 19.30. Durante las próximas dos semanas se irán intensificando con convocatorias todos los lunes, miércoles y viernes –los días 10, 12, 14, 17 y 19–, cuando se harán dos paros de cuatro horas en cada jornada: de 7.30 a 11.30 y de 17.30 a 21.30. Si no se encuentra una solución antes, los trabajadores de Bilbobus pretenden culminar las movilizaciones con una huelga de 24 horas el día 21 de diciembre, coincidiendo con el mercado de Santo Tomás, la jornada del año con más movimiento en el transporte público bilbaíno. A todo ello hay que añadir las convocatorias de los conductores de Bizkaibus, quienes también han planteado huelga para el día 21 y paros parciales durante los días previos.