Normalidad en la 'operación retorno' en Loiu pese a los 168 vuelos y la huelga de las pasarelas

Pasajeros recogen sus maletas este lunes en el aeropuerto de Bilbao. /JORDI ALEMANY
Pasajeros recogen sus maletas este lunes en el aeropuerto de Bilbao. / JORDI ALEMANY

El aeropuerto vive hoy la jornada más intensa de la Semana Santa

XABIER GARMENDIA Loiu

El aeropuerto de Bilbao está viviendo con total normalidad su día más intenso en lo que llevamos de año, ya que la 'operación retorno' se junta con los afortunados que comienzan ahora sus vacaciones. La terminal de Loiu afronta este Lunes de Pascua una jornada de mucho trajín con un total de 168 vuelos programados entre salidas y llegadas, todo un examen que encima se ve complicado por la huelga indefinida de los trabajadores de las pasarelas o 'fingers'. Hasta el momento, la afección del paro está siendo mínima y tan solo un avión de Vueling con destino Barcelona ha tenido que ser retrasado. Ningún vuelo ha sido suspendido.

El ambiente desde primera hora de la mañana está siendo calmado, con pequeñas colas ante algunos mostradores de facturación; en especial, en vuelos que conectan con destinos vacacionales como Alicante y Palma de Mallorca. En todo caso, el mayor volumen de pasajeros se espera para las próximas horas, sobre todo, hacia el mediodía. En total, se espera que durante toda esta jornada de lunes pasen por Loiu cerca de 24.000 viajeros, a los que hay que añadir a los propios trabajadores, así como familiares y amigos que acuden al aeródromo para despedir o recibir a los pasajeros.

El Lunes de Pascua ha sido históricamente la jornada con más tráfico aéreo en la terminal de Loiu, pero en los últimos años ha dejado de serlo a medida que Bizkaia iba afianzando su tirón turístico en los meses de verano. Los datos de esta festividad se ven superados durante varios días de la temporada estival entre julio y agosto e incluso alguna jornada de comienzos de septiembre, cuando se unen los vuelos de carácter vacacional con los de negocios. Sea como fuere, la Semana Santa continúa siendo trascendental de cara al balance anual del aeródromo con 869 operaciones en pista.

Vacaciones en Sevilla «No íbamos a ver las procesiones, pero nos las hemos tragado igual»
Álex, José Antonio, Laura y Gilda, al llegar a la terminal de llegadas.
Álex, José Antonio, Laura y Gilda, al llegar a la terminal de llegadas. / JORDI ALEMANY

Sevilla y Semana Santa en la misma ecuación solo puede dar un resultado: procesiones. La capital andaluza se llena de turistas que quieren vivir en sus carnes la devoción religiosa que demuestran cada año los cofrades. Esa, en cambio, no era la intención de la familia Gutiérrez Ramírez, cuyos cuatro componentes regresaban este lunes a Bilbao habiendo caído en la tentación: «En principio no íbamos a ver las procesiones, pero al final nos las hemos tragado igual». José Antonio, Gilda y los pequeños Laura y Álex, en todo caso, han disfrutado del espectáculo: «Hay que estar allí para vivirlo de verdad. Impresiona ver cómo lo viven».

De vuelta a Villarreal «Quién nos iba a decir que nos salvaríamos del temporal estando en Bilbao»
Ana, Maria Àngels, Gloria, Concha, Rosario y María Elena, listas para volver a casa.
Ana, Maria Àngels, Gloria, Concha, Rosario y María Elena, listas para volver a casa. / JORDI ALEMANY

Este grupo de amigas de Villarreal (Castellón) le ha dado la vuelta a la tortilla. Mientras muchos vascos se refugian cada Semana Santa en el Mediterráneo en busca de buen tiempo, ellas han viajado hasta Euskadi para visitar Bilbao y San Sebastián. La jugada les ha salido redonda porque han esquivado así el peor temporal de abril ocurrido en los últimos 50 años. «¡Quién nos iba a decir que nos salvaríamos del temporal estando aquí, que siempre llueve!», se felicitaban maleta en mano. Ana, Maria Àngels, Gloria, Concha, Rosario y María Elena regresan a casa «encantadas» con la cultura y la gastronomía vasca: «Como para repetir».

Visita a la familia en Barcelona «Hemos hecho turismo... cuando la familia nos ha dejado»
Kilian, Vanessa, Alberto y Mateo regresan de tierras catalanas.
Kilian, Vanessa, Alberto y Mateo regresan de tierras catalanas. / JORDI ALEMANY

Las vacaciones de Semana Santa son una buena ocasión para hacer turismo, pero también para aprovechar y visitar a los componentes de la familia que viven lejos de casa. Los López Pozo volvían a pisar suelo vizcaíno tras unos días en Barcelona, donde han estado con unos tíos. Mientras tanto, han intentado escaparse algunos ratos para recorrer tierras catalanas, aunque no han tenido mucho tiempo. «Hemos hecho turismo... cuando la familia nos ha dejado», decían entre risas. La madre, Vanessa, se congratulaba de haber asistido a una función del musical 'Flashdance': «Nos lo pasamos genial». Ahora viene lo peor: volver al trabajo y al colegio. «Qué remedio...», murmuraban.

Sobrecargos de vuelo aprovechando los días libres «¿Que aquí se grabó 'Juego de tronos'? ¡Tenemos que ir!»
Kelly y Beatriz pasarán un par de días en Bilbao y San Sebastián.
Kelly y Beatriz pasarán un par de días en Bilbao y San Sebastián. / JORDI ALEMANY

Kelly Cárdenas y Beatriz Baumann, procedentes de Lima (Perú) y sobrecargos en una aerolínea, aprovechan un par de días libres entre vuelo y vuelo para dejar atrás Barcelona y hacer una viaje exprés por Euskadi. Cuando salen por la puerta de llegadas, todavía no tienen muy claro su itinerario, aunque el Guggenheim y la playa de La Concha donostiarra son «paradas obligatorias». Aprovechan que el periodista se les acerca para interrogarle y la conversación llega inevitablemente a San Juan de Gaztelugatxe. «¿Que aquí se grabó 'Juego de tronos' ¡Tenemos que ir!?», exclamaba emocionada Kelly, toda una fan de la serie que desconocía que tras el islote se esconde Rocadragón. Pese a que ella no es seguidora de la ficción estadounidense, Beatriz se rinde a la evidencia y asume que deberán hacer un hueco en su apretado viaje.

Italianos explorando Euskadi «Nos hemos puesto hasta arriba de pintxos; hacéis verdaderas delicias»
Lorenzo, Maria Silvia, Alejandro, Angelo, Elena, Angelica, Tommaso, Filippo, Toni, Sabrina y Andrea regresan a la ciudad italiana de Rovigo.
Lorenzo, Maria Silvia, Alejandro, Angelo, Elena, Angelica, Tommaso, Filippo, Toni, Sabrina y Andrea regresan a la ciudad italiana de Rovigo. / JORDI ALEMANY

De repente, un enorme grupo de italianos muy animados entra en la terminal de Loiu y logra hacerse con uno de los bancos, muy demandados durante la mañana. Los jóvenes se sientan y los adultos les reprochan que no sean tan vagos: «¡Los mayores somos nosotros!». Pero cuando el redactor de este periódico se acerca y les ofrece hacerse una fotografía, los chavales se levantan disparados para salir en ella mientras que algunos adultos escapan del objetivo. Lorenzo, Maria Silva, Alejandro, Angelo, Elena, Angelica, Tommaso, Filippo, Toni, Sabrina y Andrea han pasado una semana entre Bizkaia y Gipuzkoa, pero les toca volver a Rovigo, «muy cerca de Venecia, ¡pero aún más bonita!». Del viaje se llevan numerosos recuerdos y lo que más les ha sorprendido es el Puente Colgante. Eso sí, de lo que más han disfrutado es de la comida: «Nos hemos puesto hasta arriba de pintxos. Hacéis verdaderas delicias en el plato».

Vacaciones entre amigas «Cuando unos vuelven, nosotras llegamos. ¡Qué suerte!»
Manoli Puerto, Manoli Rubio y Mari Oliva visitarán Euskadi y Cantabria.
Manoli Puerto, Manoli Rubio y Mari Oliva visitarán Euskadi y Cantabria. / JORDI ALEMANY

Al escuchar sus acentos, el periodista se aventura a dar por supuesto que Manoli Puerto, Manoli Rubio y Mari Oliva acaban de salir del vuelo procedente de Sevilla. «¡Pues no! Te has equivocado», dicen con mucha guasa este grupo de amigas críadas en Girona pero de origen andaluz. Recién llegadas a Loiu, ya tienen apuntados todos los lugares que desean visitar en la semana que estarán por el Cantábrico. «Por supuesto que vamos a ver Bilbao, pero también vamos a ir a San Sebastián y a Santander. Ya que estamos aquí nos lo vemos todo», explicaban. En comparación con el resto de compañeros de vuelo, eran de las pocas que llegaban a suelo vizcaíno para comenzar sus vacaciones: «Cuando unos vuelven, nosotras llegamos. ¡Qué suerte tenemos!».