Nora Sarasola deja Bilbao Ekintza para dirigir la Obra Social de la BBK

Nora Sarasola./Pedro Urresti
Nora Sarasola. / Pedro Urresti

La sociedad municipal se queda sin directora, igual que Bilbao Kirolak, cuyo máximo responsable también ha dejado el puesto por jubilación

LUIS LÓPEZ

Dos sociedades municipales de la máxima visibilidad se quedan descabezadas. Bilbao Ekintza (la entidad encargada de potenciar el desarrollo económico) perderá hoy a su directora, Nora Sarasola, que se va a la BBK para capitanear la Obra Social. Y Bilbao Kirolak (gestora de las instalaciones y eventos deportivos) ya ha perdido a su máximo responsable, Juan Félix Madariaga, que se jubiló el pasado 31 de diciembre. La marcha de ambos directores se produce a sólo cinco meses del fin del mandato y su sucesión está por determinar. De momento, y previsiblemente hasta pasadas las elecciones de mayo, asumirán esas responsabilidades directamente los concejales de turno: Xabier Ochandiano (Desarrollo Económico) y Oihane Agirregoitia (Juventud y Deporte).

De algún modo, los destinos de Nora Sarasola y Juan Félix Madariaga parecen discurrir paralelos porque cuando en 2013 ella asumió la dirección de Bilbao Ekintza lo hacía en sustitución de él. Ahora, ambos dejan la órbita municipal casi en el mismo momento, aunque por motivos muy diferentes.

Fondo de reserva

El caso de Sarasola es especialmente relevante tanto por el hueco que deja como por las responsabilidades que pasa a asumir. Su renuncia se dará a conocer hoy en el consejo de administración de Bilbao Ekintza, y esta misma semana se incorporará a la fundación bancaria para hacerse cargo de su única razón de ser: la Obra Social. Desde que el negocio financiero se quedó íntegramente en manos del banco, Kutxabank, su principal accionista, BBK, tiene como cometido fundamental el desarrollo de actividades sociales con cargo a los dividendos que reparte la entidad financiera. Afronta como reto, además, dotar el fondo de reserva que le exige el regulador para mantener el control sobre el banco y no verse obligada a dar entrada a capital privado, un escenario del que el PNV -que en última instancia controla la situación- no quiere ni oír hablar.

Hasta este momento la batuta de la Obra Social la lleva directamente Gorka Martínez, director general de BBK y veterano de la casa. Asumió esta función después de que la anterior directora, Leire Aragón, dejase el puesto a finales del año pasado. Así que lo que hace ahora Nora Sarasola es cubrir ese hueco que estaba llenando el que va a ser su jefe. Hace ya tiempo que se rumorea también que Martínez -quien ha rebasado la edad de jubilación y está contratado como externo- tendría medio pie fuera de la institución, pero desde la entidad aclaran que este no es un escenario que se esté planteando. Ni tampoco que sea Sarasola quien, en esa situación, fuese la llamada a escalar hasta la dirección general.

Las claves

Un momento extraño.
Las dos direcciones generales quedan vacantes a cinco meses de finalizar el mandato.
Sustitución.
Los concejales Xabier Ochandiano y Oihane Agirregoitia asumen de forma provisional esas funciones.

Todo atado

¿No provoca esto un roto importante en una entidad tan importante como Bilbao Ekintza? Aunque la situación ideal hubiese sido que Sarasola aguantase hasta mayo, fuentes conocedoras del proceso y próximas al gobierno municipal señalan que en estos momentos la actividad de la entidad pública está lanzada y los objetivos del mandato ofrecen un elevado grado de cumplimiento. Además, 2019 no se presenta como un ejercicio tan potente como 2018, con eventos internacionales que han supuesto un gran desgaste para todos los implicados en la promoción económica de la villa.

La marcha de Sarasola y Madariaga se produce antes de que termine un mandato en el que también se han desvinculado de la vida municipal pesos pesados del gobierno local como fueron Mikel Álvarez y Ricardo Barkala.