El niño de 9 años que sufrió un paro cardiaco, estable dentro de la gravedad

El chaval, reanimado tras un episodio de 'muerte súbita', continúa en coma inducido y estará conectado hasta mañana a una máquina para que no se repitan las arritmias

ASIER ANDUEZA

Aarón M.G., el niño de 9 años que el pasado jueves por la tarde sufrió un paro cardiaco cuando entrenaba a fútbol en el campo del Club Deportivo Orduña, en el barrio de Arbieto, y que fue finalmente reanimado, ha pasado de estar en estado crítico a encontrarse estable dentro de la gravedad, después de que haya tenido que ser conectado a una máquina que controla su corazón. Según han explicado fuentes próximas a la familia y el propio presidente del club local, Zacararías González, «seguramente estará conectado hasta el lunes -por mañana- para que su corazón, que ha sufrido mucho, pueda descansar mientras la maquina trabaja por él».

La presente situación se produce después de que el pequeño sufriera varias arritmias la tarde del viernes y los médicos del hospital de Cruces, a donde fue trasladado en helicóptero y donde permanece en observación, así lo decidieran. El pequeño ha respondido muy bien a este nuevo revés y pasó la noche muy tranquilo, según dijeron personas muy cercanas a sus padres, todavía muy afectados ya que, junto al hermano de 12 años del pequeño, se hallaban presentes cuando Aarón cuando sufrió este episodio del 'muerte súbita' en el campo de fútbol. En el hospital de Cruces, los médicos les han recomendado que permanezcan cerca del niño y le hablen para conseguir estimularlo.

Eso sí, los facultativos que le tratan siguen manteniéndolo en un coma inducido mientras las pruebas que se le han practicado han sido muy positivas. Los facultativos recuerdan que no es nada frecuente que la 'muerte súbita' sobrevenga a los 9 años, ya que suele registrarse entre bebés de hasta 2. Si a eso se le suma el hecho de que han descartado un posible daño cerebral tras permanecer el niño más de media hora en parada cardiaca, califican lo ocurrido de «milagro», aunque todavía deben ser muy cautos con su diagnóstico y han dicho que las próximas 72 horas serán claves para su recuperación.

Completamente frío

El dramático suceso se desencadenó al final del entrenamiento de fútbol en el Club Deportivo Orduña. pasaban unos minutos de las 18.00 horas del jueves cuando este menor chutó un balón, se desplomó en el césped de Arbieto, se le paró el pulso y quedó completamente frío. «Estaba jugando tan tranquilo, pero de repente se puso malo, se desmayó y cogió un color morado», dijo otro menor de unos doce años que fue testigo de lo ocurrido. Rápidamente, Héctor y Borja, entrenadores de dos de los equipos que jugaban en las instalaciones, gritaron al ver a Aarón en muy mala situación. La intervención de cuatro personas, incluido el presidente del Club, que le aplicaron un desfibrilador y de los profesionales que le recogieron en helicóptero fue decisiva para reanimar al pequeño.

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