La vieja haurreskola de Galdakao abrirá en octubre para atender a los niños en lista de espera

La nueva haurreskola se ha quedado pequeña antes de su estreno. / E. C.
La nueva haurreskola se ha quedado pequeña antes de su estreno. / E. C.

Los menores no caben en las nuevas instalaciones de la plaza Lehendakari Agirre, estrenadas el pasado jueves y a las que acuden 44 alumnos

CRISTINA RAPOSOGALDAKAO.

Las puertas de la nueva haurreskola de Lehendakari Agirre en Galdakao se abrieron por primera vez el pasado jueves para recibir a casi medio centenar de pequeños. Este moderno y recién estrenado centro, sin embargo, se ha quedado pequeño antes de tiempo. Las 44 plazas con las que cuenta no han sido suficientes para atender la demanda. Por ello y antes del periodo vacacional, los responsables municipales optaron por mantener operativo el antiguo jardín de infancia, ubicado en la calle Bizkai. Era la única forma de dar servicio a los 18 niños que se encontraban en lista de espera. No obstante fuentes municipales desvelaron que «serán algunos menos», aunque no desvelaron la cifra. En cualquier caso, todavía tendrán que esperar al 1 de octubre para arrancar con el curso 2019-2020.

Mantener las dos infraestructuras en funcionamiento no es una tarea sencilla y así lo señala Laura Valiente, responsable de ambas haurreskolas. «Hemos ampliado la plantilla con dos nuevas educadoras para poder atender a todos los críos. Gestionaremos las dos guarderías como si fuesen un único centro. Es una labor complicada pero lo haremos lo mejor que podamos», promete. Ya en julio Valiente, junto a la corporación municipal, mantuvo una reunión con las familias afectadas para exponerles la decisión adoptada. «Todos ellos entendieron la situación y aceptaron la medida», explica.

Desde entonces, las madres y los padres perjudicados no han vuelto a tener noticias. «Ha sido un quebradero de cabeza y una verdadera incertidumbre ya que desde julio no hemos vuelto a saber nada más», revela Raquel González, una de las amatxus afectadas. Al igual que muchas personas, González también debía reincorporarse a su puesto de trabajo en septiembre. Sin tener con quien dejar a su pequeño, finalmente la galdakaotarra se ha visto obligada a tener que ampliar su excedencia un mes más para poder cuidar de su niño. «Yo pedí una excedencia de un año nada más tener a mi hijo y ahora al tener que ampliarla he perdido la reserva de mi puesto de trabajo. En mi caso esta problemática ha sido una faena», confiesa.

Posible traslado en enero

Según ha manifestado González, el Ejecutivo local no descarta trasladar a los críos de Bizkai al nuevo recinto a partir de enero. Ayer por la tarde, desde el Consistorio adelantaron que «esta medida está por decidir».

Al mantener en funcionamiento el centro educativo de Bizkai el Consistorio no podrá ahorrarse los 44.000 euros anuales que costaba el alquiler del citado recinto. De hecho, reducir los costes de las arcas públicas fue uno de los motivos por el que el anterior equipo de gobierno optó por construir la nueva haurreskola. Un proyecto muy polémico para el que además tuvieron que ampliar el presupuesto en un 35% llegando a alcanzar los 830.000 euros.