Vecinos de Galdakao, indignados con la nueva parada de la lanzadera

Tres personas esperan por la lanzadera en la nueva parada de Bolueta. /Cristina Raposo
Tres personas esperan por la lanzadera en la nueva parada de Bolueta. / Cristina Raposo

Denuncian que la nueva ubicación, en la carretera entre Bolueta y Basauri, es muy peligrosa por el tránsito constante de vehículos

CRISTINA RAPOSO GALDAKAO.

Hablar de la lanzadera de Galdakao, puesta en marcha hace ocho años y cuya parada final ya va por su séptima ubicación, es hablar de conflicto. La Diputación y el Ayuntamiento de Bilbao trasladaron el lunes el apeadero, en las inmediaciones del metro de Bolueta, a un lugar con «mayor seguridad» para los usuarios; pero el cambio no ha gustado. Los afectados tildan de «muy peligroso» el nuevo emplazamiento por el «tránsito constante de vehículos pesados» y por lo «desamparados» que se encuentran en la nueva zona.

La anterior parada, donde comenzó a recalar la línea A3932 en agosto de 2015, estaba cerca del acceso al metro, si bien la calle era angosta, presentaba problemas de accesibilidad y generaba «miedo» entre los usuarios, especialmente las mujeres. La actual, algo más alejada, en la carretera que discurre al otro lado de las vías y que desemboca en una rotonda que dirige el tráfico hacia Basauri o hacia el polígono Santa Ana está, según la entidad foral, en «una zona más visible, mejor iluminada y es totalmente accesible». Pero, igual que en el caso anterior, carece -por el momento- de marquesina, algo que ha desatado las críticas. Y es que no ha acompañado que en su estreno se haya encontrado con una semana de chaparrones.

Retrasos en el servicio

Los galdakoztarras denuncian además los «retrasos» que se dan en el servicio desde el cambio de ubicación. Aunque hayan pasado pocos días desde su entrada en funcionamiento este nuevo recorrido supone una demora de «entre 7 y 10 minutos», algo muy importante para quienes tienen que desplazarse a la capital. «Es una absoluta vergüenza la nueva parada, y en general el transporte que tenemos en Galdakao para poder desplazarnos a Bilbao», señala una usuaria.

Mari Paz Losada, de la plataforma de asociaciones que pelean por la llegada del suburbano al municipio, subraya que los vecinos piensan que el cambio es un «auténtico retroceso». «No vamos a mejor, vamos hacia atrás. Seguimos en tierra de nadie y como es algo que ya se ha impuesto no nos queda más que protestar», lamenta.

Coincide en que la mejor opción es «desechar» la reciente parada y regresar a Etxebarri, localidad cuyo centro no podían atravesar los autobuses por un decreto municipal, decisión anulada por un juez. En su opinión, el Ayuntamiento de esta localidad, el de Galdakao y la Diputación «deberían dejar sus diferencias a un lado y pensar en los vecinos, que ahora mismo son los únicos afectados».