Tras la pista del miliciano Mogrobejo

Imagen de la chapa identificativa hallada en San Pedro de Beratza./UPV
Imagen de la chapa identificativa hallada en San Pedro de Beratza. / UPV

Arqueólogos de la UPV encuentran en Orduña la chapa de un combatiente de la Guerra Civil que acabó en Mauthausen

A. ANDUEZA ORDUÑA.

El grupo de arqueólogos de la UPV que desde octubre investiga en el monte San Pedro de Beratza, entre Orduña y Amurrio, han localizado la chapa identificativa de uno de los milicianos que combatió allí en la Guerra Civil. Seguir la pista del miliciano ha supuesto un recorrido por la historia, no solo de la contienda española, sino por la II Guerra Mundial y uno de sus aspectos más terribles: los campos de concentración.

La placa lleva el nombre de Manuel Mogrobejo. Los investigadores de la Universidad del País Vasco han seguido la pista de la filiación. Se trataba de un vecino de Amorebieta nacido el 6 de octubre de 1918. La Guerra Civil partió su vida, y la de su familia, cuando contaba tan solo 17 años. A esa edad figura, junto a su hermano José Luis, como uno de los milicianos del batallón Leandro Carro. Ambos combatían en el Alto Nervión, y por lo tanto participaron en la batalla de San Pedro, en mayo de 1937.

En enfrentamiento fue el principio del fin del Cinturón de Hierro de Bilbao. Días después de San Pedro, los 'nacionales' tomaron Bilbao. Pero la historia del miliciano comunista Mogrobejo sigue otros derroteros, y no exactamente prometedores.

Según las pistas recabadas, logró huir a Francia, donde de toparía metido de lleno en la II Guerra Mundial. Cómo pasó no está claro, pero el de Amorebieta terminó en Mauthausen-Gusen, un grupo de campos de concentración nazis situados en torno a la pequeña localidad de Mauthausen en Austria. Aún hoy se desconoce la cifra exacta de personas que murieron en el macabro complejo. Los datos más optimistas hablan de 122.766 personas asesinadas; los peores augurios sitúan el número de cadáveres en 320.000. Cuando el Ejército Aliado lo liberó, en 1945, 85.000 almas seguían presas dentro. Entre ellas, Manuel Mogrobejo, liberado con 26 años por las tropas norteamericanas.

Familia en Argentina

Gracias a las pesquisas de los expertos de la UPV, se ha establecido contacto con dos sobrinas de Manuel Mogrobejo, residentes en Argentina y que han sido localizadas gracias a la ayuda del Euskal Prospekzio Taldea. Sin embargo, el equipo sigue detrás de más pistas de su historia y «la búsqueda de más descendientes del miliciano continúa», aclaran.

Las excavaciones en San Pedro de Beratza arrancaron el pasado 15 de octubre bajo la dirección del arqueólogo de la UPV-EHU, Josu Santamarina. Los trabajos arqueológicos han contado una vez más con la financiación de los Ayuntamientos de Amurrio y de Orduña, así como con el apoyo local de la asociación etnográfica 'Aztarna' y los concejos de Lezama, Aloria y Uzkiano.

El año pasado se recopiló una gran cantidad de material: 200 casquillos, fragmentos de metralla y objetos cotidianos como hebillas de cartuchera, copas de vidrio y latas. También un periódico en el que se contaba lo que ocurrió en Gernika. En esta campaña, la tercera, «hemos limpiado uno de los bunquers», confirma Josu Santamaría, que destaca que además se han hallado muchos materiales cotidianos de la contienda.