La situación de la Línea 5 del metro a Galdakao marca el pleno municipal

Los vecinos se manifestaron antes del pleno, ante el Consistorio. / A. A.
Los vecinos se manifestaron antes del pleno, ante el Consistorio. / A. A.

Trescientas personas se concentran delante del Ayuntamiento antes de la sesión, a la que algunos acudieron con camisetas reivindicativas

ASIER ANDUEZA GALDAKAO.

El ambiente estaba muy caldeado ayer en la concentración que 300 vecinos galdakaotarras llevaron a cabo coincidiendo con en el pleno municipal del mes de noviembre. Los residentes se congregaron delante de la casa consistorial para pedir la llegada del metro al municipio, después de doce años de lucha. Y es que las declaraciones del Diputado General, Unai Rementeria, el pasado miércoles, cuando en el Juntas Generales dijo que «hay que ser realistas, el subterráneo es carísimo», no han sentado nada bien en la población.

La protesta se trasladó al salón de plenos entorno a las 18.30 horas. En ese momento, unas veinte personas entraron al grito de «Metro ya»., ante la mirada sorprendida de los corporativos. El alcalde, Ibon Uribe, se limitó a pedir orden y solicitar a que no se gritara en la sala. Marcos Chica, representante de la plataforma de vecinos que están luchando activamente para que este transporte público llegue al municipio, decía que «todavía nos quedan esperanzas ya que la Autoridad para la movilidad de Bizkaia, un grupo que lo forman tres representantes del Gobierno vasco y otros tres de Diputación, no se ha pronunciado todavía sobre qué se va a hacer con el suburbano». Añadió que «los ciudadanos de la localidad habían pasado a ser de tercera, ni tan siquiera de segunda, porque las esperanzas de que llegue el suburbano parece que se esfuman». Pendientes de un estudio, encargado por el Ejecutivo vasco, y sin una decisión definitiva tomada, los vecinos son pesimistas. «Parece claro que la prioridad no está en que el metro llegue a Galdakao, está más bien en la 'Y' vasca y en el enlace con el aeropuerto». Mientras, Mari Paz Losada, otra de las representantes vecinales, se preguntaba «a dónde ha ido a parar todo el dinero que se han gastado las instituciones en hacer estudios y catas».

Por otra parte, entre los asuntos que se aprobaron en el pleno que se celebró ayer destacó que Galdakao, a partir de ahora, ofrecerá la posibilidad de poder realizar los denominados funerales civiles. Eso sí, siempre en un entorno digno. Para asegurarlo ayer se tramitó la ordenanza que regulará esta práctica.

Según fuentes municipales «esta normativa local pretende atender la necesidad de aquellos vecinos que no profesan confesión religiosa alguna». Ahora este grupo de población podrá disponer de espacios públicos que permitan la celebración de funerales, ceremonias u homenajes no religiosos y de carácter civil». La elaboración de esta nueva ordenanza contó con los votos a favor del PSE, el PNV y el PP.

 

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