Siete barrios de Usansolo votarán en la consulta previa no vinculante sobre la desanexión

Imagen de unas de las concentraciones celebradas para pedir la segregación del enclave. / A. ANDUEZA
Imagen de unas de las concentraciones celebradas para pedir la segregación del enclave. / A. ANDUEZA

La propuesta fue aprobada ayer en pleno extraordinario con los únicos votos a favor del Partido Nacionalista Vasco

ASIER ANDUEZA GALDAKAO.

Sin urnas, no vinculante, a través de Correos y contestando a dos preguntas. Así será la consulta previa para poner en marcha la desanexión de Usansolo aprobada ayer por el pleno extraordinario de Galdakao. Este primer proceso participativo, para el que todavía no se ha fijado fecha, aunque la documentación oficial habla de un plazo de 20 días, salió adelante con los votos de favor del Partido Nacionalista, la abstención de Usansolo Herria y PSE-EE, y la negativa de EH Bildu, Galdakao Orain y Partido Popular.

«Se trata de una consulta ciudadana, en términos de proceso participativo, para delimitar los límites geográficos de Usansolo y seguir avanzando en su proceso de segregación», defendieron los jeltzales durante la sesión. Según la documentación que maneja el grupo, las preguntas que se plantearán a los residentes serán: ¿Considera usted que su barrio, en el contexto del proceso de segregación de Usansolo, debe formar parte del territorio a segregar?; ¿Podría usted detallar brevemente la motivación principal que le lleva a decantarse por una un otra opción? Ambas llegarán a los residentes en Labeaga, Uraska, Gorosibai, Ondaine, Arteta, Lekubaso y Lekua por correo ordinario. Se quedaría fuera la zona centro de Usansolo. A cada persona con derecho a participar se le remitirá, vía carta certificada, un sobre con una carta de presentación e instrucciones para participar en la consulta. Incluirá el cuestionario y un sobre anónimo con franqueo pagado, para responder por correo ordinario o bien en la oficina Esan. Podrán participar las personas mayores de 18 años empadronadas en viviendas ubicadas en alguno de los barrios referidos, con una antigüedad mínima de 6 meses.

El alcalde, Ibon Uribe, destacó que «esta propuesta pretende resolver la cuestión de los límites geográficos con una formulación diferente a la planteada a Madrid la última vez y que no fue autorizada». Su defensa a ultranza del proceso y sus pasos no convenció a la bancada socialista, a la postre sus socios de gobierno a lo largo de esta legislatura. «No pondremos trabas, pero tampoco la apoyamos. No estamos a favor de la segregación porque entendemos que ese paso no mejorará la calidad de vida de los vecinos», aseguraron. Usansolo Herria, por voz de Itxaso Gutiérrez, también optó por la abstención, en este caso por que «es una iniciativa «legítima».

Más tajantes fueron en el PP que describieron la iniciativa como «hacerse trampas al solitario». «Saben que Usansolo no podrá ser municipio porque carece de más de 5.000 habitantes, tal y como exige la normativa vigente. Es alimentar unas expectativas para luego defraudarlas», advirtió su portavoz, Mari Carmen Sánchez. Desde EH Bildu, Iñigo Hernando, criticó la propuesta «por falta de rigor en cuanto a las garantías ofrecidas», así como por «dejar en el aire cuestiones importantes como cuándo se celebraría o qué porcentaje valida el resultado». «Ninguna de las dos preguntas planteadas son lo suficientemente claras», aseguró.

Tampoco Galdakao Orain escatimó en descalificativos a un proceso que «no reúne las garantías democráticas suficientes». «Es un despropósito en su conjunto por la falta de rigor», zanjó su cabeza visible, Luis Ángel Sánchez.