Sidenor inicia el arreglo de su perímetro para evitar la caída de escorias al paseo de ribera

El deterioro de la unión entre el hormigón y el metal del vallado permite salir escorias. / JORDI ALEMANY
El deterioro de la unión entre el hormigón y el metal del vallado permite salir escorias. / JORDI ALEMANY

Las obras se ejecutan a petición del Consistorio, aunque para Basauri Bai la medida es «insuficiente» y pide que se ponga un techo

LEIRE PÉREZ BASAURI.

Sidenor repasará y sustituirá el vallado que separa sus instalaciones del paseo de ribera en Basauri. Aunque ya ha comenzado a intervenir en la zona con tareas de limpieza, será a finales de este mes cuando procederá a sustituir el perímetro, una intervención que se alargará «hasta finales del verano», explicaron portavoces de la compañía. La empresa actuará en la zona después de que el Ayuntamiento le haya requerido que en el plazo de «un mes» proceda a reparar «el vallado perimetral» y que de paso retire «los residuos acumulados» junto al cierre.

El deterioro afecta a un punto caliente de la fábrica como es el de tratamiento de escorias, impurezas metalúrgicas que en reiteradas ocasiones han generado las críticas de los basauritarras que pasean por la zona y que denunciaban que el suelo se teñía de «una capa blanca».

En esta ocasión, el área de Urbanismo del Consistorio asegura que, «como resultado del paso del tiempo, en la zona de unión entre el vallado metálico y la base de hormigón han aparecido algunos agujeros que permiten que las escorias blancas caigan fuera de la fábrica y se amontonen». Desde el departamento que dirige Nerea Renteria apuntan que las propias normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana establecen que se deben mantener «condiciones de seguridad, salubridad y ornato de las construcciones así como su adecuado mantenimiento».

Para la formación Basauri Bai, agrupación que ha presentado varias denuncias en el Ayuntamiento contra la firma metalúrgica, la medida es «insuficiente». En su opinión, se deberían estudiar otros métodos para evitar la emisión, como construir «un techo» puesto que las medidas actuales se están revelando «insuficientes». Además, requieren al Ejecutivo local que pinte el bidegorri, que ha dejado de ser rojo y se ha convertido en blanco, para poder así «visualizar si continúan las emisiones». Exigen también al Consistorio que analice las escorias para conocer si tienen «metales pesados como plomo que son nocivos para la salud». El equipo de gobierno prefirió no pronunciarse sobre estas propuestas.

Cambios en 2014

Los grupos ecologistas de la localidad pusieron hace cuatro años en el punto de mira el «polvo blanco» que cubría tanto el camino como los bancos en el extremo más cercano a Arrigorriaga. La empresa, para mejorar la situación, reordenó durante el verano de 2014 el área de enfriamiento y manipulación de escorias, una medida con la que se trató de reducir al máximo las emisiones.

Para ello se alejó la instalación del paseo, se mejoraron los dispositivos de humectación y enfriamiento, se creó una plataforma elevada para que así los vehículos portaconos no circulasen por la zona de escorias y no levantasen polvo e incluso el área de volcado de escorias blancas se pasó a realizar en un espacio cubierto.