«Queremos hacer una guía para que personas como nosotros puedan hacer la ruta Jacobea»

José Ignacio Fernández, listo para emprender su aventura. / C. RAPOSO
José Ignacio Fernández, listo para emprender su aventura. / C. RAPOSO

Este vecino de Arrigorriaga emprenderá la ruta compostelana para reivindicar que cualquiera pueda disfrutar de ella

CRISTINA RAPOSOARRIGORRIAGA.

Hace 13 años a José Ignacio Fernández le diagnosticaron distrofia muscular, una enfermedad degenerativa que años después le sentó en una silla de ruedas. La noticia dio un vuelco a su existencia. Tareas otrora sencillas, como levantarse o ponerse unos calcetines se convirtió en todo un reto. Pese a ello, este vecino de Arrigorriaga enfrentó los obstáculos con buena actitud, esperanza, y una sonrisa. A sus 48 años se prepara para realizar, a partir del próximo día 25, una de las mayores aventuras de su vida junto a sus compañeros y amigos Ruben Zulueta y Miguel Ángel Guede: hacer el Camino de Santiago, o mejor dicho, el 'Caminus' de Santiago. Todo comenzó con una simple pregunta: «¿Y por qué nosotros no?»

- ¿Todos los integrantes de esta aventura viven en silla de ruedas?

- Los que sufrimos distrofia muscular somos Rubén y yo. Aunque Miguel Ángel no tiene ninguna discapacidad, irá en silla de ruedas al igual que nosotros. Queríamos que viviese la experiencia como nosotros. Es muy importante que alguien que no tiene problemas de accesibilidad vea los inconvenientes que a nosotros se nos presentan día a día. Además, también nos acompañará otro amigo, Antonio Luis González. Él será el encargado de llevar la furgoneta que llevaremos de apoyo y de realizar la labor técnica en el viaje.

- ¿Cómo se cruzaron vuestros caminos?

- Junto a mi familia suelo ir a un camping que está en Castañares, en La Rioja. Allí fue donde los cuatro entablamos amistad.

- Y allí surgió la idea.

- Sí. El verano pasado parejas realizaron varias etapas de la Ruta Jacobea y nosotros fuimos a recogerlas. Mientras comíamos entre risas, Rubén empezó a bromear con que la hiciésemos.

- Pero hablaba en serio.

- La principio pensé que no, pero entonces me dijo «¿por qué tu y yo no?».

- En principio no hay motivos que lo impidan ¿no?

- No, no hay ninguna razón particular por la no pudiésemos hacerlo. Gracias a la confianza que él me transmitió en aquel instante surgió la idea.

- Caminus de Santiago es un proyecto solidario. ¿A qué irá destinado lo recaudado?

- Siempre hemos dicho que nuestro proyecto tiene tres pilares: realizar el Camino de Santiago para visibilizar enfermedades raras como la nuestra; transmitir a otros usuarios de sillas de ruedas la experiencia vivida y también queremos hacer una guía adaptada para que personas que se encuentren en nuestra misma situación puedan vivir esta aventura. Luego, destinar todos los fondos de los que dispongamos, tras haber financiado la guía y el viaje, a la Fundación Isabel Gemio que destina las aportaciones a la investigación de las enfermedades neuromusculares, como la que nosotros sufrimos.

-La idea de la guía es novedosa.

- Creemos que es el aspecto más importante de esta iniciativa. Queremos ayudar a personas que tengan problemas de accesibilidad ofreciéndoles la oportunidad de poder formar parte de una experiencia de este tipo. De hecho, tal vez muchas personas aún no se hayan atrevido a realizar esta ruta por su condición física, y queremos romper con ello.

- ¿Es una ardua labor?

- Ahora mismo nos encontramos realizando un trabajo de documentación muy importante. Queremos hacer un buen itinerario, y sobre todo, que sea accesible. Ya hemos identificado muchos albergues que cuentan con un local adaptado, algo de suma importancia.

- ¿Y los puntos negros?

- También los estamos identificando. Es importante saber dónde están para buscar diversas alternativas que permitan continuar. Aún así, durante el viaje seguiremos anotando y documentando cada rincón que encontremos. De este modo cualquier persona minusválida podrá realizar la ruta sin depender de terceras personas.

- ¿Cómo han estructurado la ruta en sí?

- Nuestra intención es realizarlo en entre 15 y 20 días. Aún está por decidir. Hicimos un primer diseño de las etapas en las que había un total de 15, pero había varias que tenían más de 60 kilómetros. Como son distancias muy largas y hay que tener en cuenta la autonomía que tienen las sillas, hemos decidido rediseñarlo.

- ¿Jornadas más cortas?

- La intención es poder hacer una media de 40-45 kilómetros al día, así que terminaremos en 18. En la guía las etapas las haremos más cortas ya que no todo el mundo podrá disponer de una silla como la que nosotros vamos a llevar. Por ello, iremos poniendo por municipios donde hay albergues adaptados y cuanta distancia hay de unos a otros.

- ¿Usarán las mismas sillas que en su vida diaria?

- No. De hecho tenemos que agradecer a nuestro patrocinador 'Sunrise Medical' el que nos haya propiciado las sillas que llevaremos. Sin su colaboración no sé hasta qué punto hubiera sido posible realizar este proyecto.