Propietarios de las 65 VPO de Sarratu denuncian retrasos en la entrega

Imagen aérea del barrio de Sarratu. /A. B.
Imagen aérea del barrio de Sarratu. / A. B.

A pesar de que los pisos están terminados, las obras de urbanización, que terminarán en marzo, retrasarán la firma de las escrituras

LEIRE PÉREZ BASAURI.

La entrega de las llaves de una vivienda es un momento emocionante, aunque en ocasiones puede complicarse y convertirse en una auténtica frustración. Es lo que les ha sucedido a los basauritarras que en 2015 tuvieron la suerte de que les tocará una de las 65 VPO que se están construyendo en el barrio de Sarratu. En un principio estaba previsto que los pisos fueron entregados a sus futuros propietarios a lo largo del próximo mes de marzo, pero la semana pasada recibieron una carta de Visesa en la que les informan de que el momento se retrasa a septiembre.

En la misiva se asegura que el retraso está condicionado por las «obras de urbanización complementaria que está llevando a cabo la Junta de Concertación». «Llevan una planificación diferente a nuestras obras de edificación y condicionan la entrega de las viviendas», apuntan. La sociedad municipal Bidebi licitó el pasado verano el proyecto por 2,7 millones de euros y adjudicó el tajo a la empresa Lurgoien. El plazo de entrega es de ocho meses, con lo que Visesa espera la recepción de las obras para el próximo mes de «marzo», lo que obliga a retrasar todas sus previsiones ya que la licencia municipal de primera ocupación no podrá estar hasta «junio».

Crédito y alquiler

El cambio ha trastocado los planes de los futuros ocupantes. Cada situación es diferente, pero todos pierden. Algunas familias se han encontrado con que durante casi medio año deberán costear por un lado el «crédito puente», que solicitaron para pagar los 37.000 euros de entrada de la vivienda y el alquiler del piso en el que residen.

Una de las parejas a las que se ha adjudicado lamenta que la renta del piso en el que residen actualmente se les termina en «mayo». «No podemos renovar el arrendamiento porque el dueño ha hecho un contrato con otras personas», apunta. La única opción que les queda es que un familiar les ceda un sitio en el que estar porque son conscientes de que tramitar un nuevo alquiler supone «perder la comisión de la inmobiliaria y la fianza al no cumplir el año de contrato».

En su caso además se retrasará la firma de la hipoteca. «Nos subirá el euribor porque el banco ya nos ha dicho que no nos va a respetar las condiciones de la hipoteca que hablamos y seguro que es para peor porque ya han anunciado que subirán los tipos en unos meses», lamenta. «Al final los únicos perjudicados somos nosotros. Nos llevan tiempo dando largas y ahora ponen que previsiblemente nos las entregarán en septiembre. No nos gusta lo que nos dicen porque echan balones fuera y no se concreta», lamenta otro de los propietarios. Critica que «no están haciendo nada en las obras» por lo que teme que el plazo se demore aún más.

Reunión con el Ayuntamiento

Dieciséis de los propietarios se han unido a través de un grupo de WhatsApp. La semana que viene se reunirán con el Ayuntamiento para trasladarles su queja. «Las viviendas están terminadas por dentro. Es un problema de las obras de fuera», recuerdan. Desde VISESA y el Consistorio explican que «continuamos trabajando para agilizar los trámites y hacer efectiva la entrega de las viviendas a la mayor brevedad posible».

Alegan que se trata de un «proyecto grande y complejo, que ha provocado modificaciones en la entrega de las viviendas. Se ha producido un ligero retraso aunque dentro de unos plazos razonables en cualquier intervención de esta envergadura», señalan desde el equipo de gobierno basauritarra.