El pleno de Galdakao, incapaz de acordar una postura sobre la llegada de la Línea 5

Componentes de la plataforma 'Línea 5 del metro ya', siguen el pleno ordinario de enero. / A. ANDUEZA
Componentes de la plataforma 'Línea 5 del metro ya', siguen el pleno ordinario de enero. / A. ANDUEZA

Las mociones sobre el proyecto de metro a la localidad presentadas por PP y PNV no salieron adelante por la falta de apoyos

ASIER ANDUEZA GALDAKAO.

El pleno del Ayuntamiento de Galdakao demostró ayer que el juego de la política desemboca, a veces, en extrañas consecuencias. La primera sesión ordinaria del año llegaba marcada por la polémica surgida tras la presentación de la última alternativa del proyecto de llegada del metro a la localidad y al Hospital por la línea de Euskotren desde Zuazo, pero que deja en el aire la construcción de las estaciones en los barrios de Aperribai y Bengoetxe.

La plataforma 'Línea 5 de metro ya' había anunciado su presencia y su intención de leer un manifiesto. Por su parte el Partido Popular y el Partido Nacionalista Vasco habían tramitado dos mociones sobre el tema. Ninguna de las dos salió adelante.

La primera de ellas, presentada por el PP a la que se unió EH Bildu, instaba a la Diputación a que en el plazo de 30 días dijese si la alternativa incluirá paradas en los barrios y a que justificara el coste de la nueva propuesta. Además, pedía «saber la razón por la que no se desarrollará lo que estaba previsto en principio». La otra, la que presentaron desde el PNV, que forma equipo de gobierno con el PSE, optaba por mantener el trazado proyectado desde Kurtze (Galdakao) hasta Sarratu (Basauri), preservando las paradas de Bengoetxe y Olabarrieta. Querían, asimismo, que se analizara la posibilidad de reorientar una de las bocas de entrada al suburbano en la estación del centro, hacia Urreta y el ambulatorio. Y se comprometían, como Ayuntamiento a que, con el objeto de asegurar la viabilidad de estas paradas, «poner a disposición del resto de instituciones apoyo financiero como muestra inequívoca del compromiso por los barrios», dijeron.

Pese al énfasis puesto en ambas mociones, acabaron en la basura. Toda la oposición apoyó la propuesta popular, pero la abstención del PSEE, la convirtió en papel mojado. Lo mismo que le pasó a la jeltzale, que no fue apoyada por ningún grupo y ante la que los socialistas se abstuvieron también.

Los componentes de la plataforma vecinal poco más pudieron hacer que leer un comunicado en el que se mostraron «perplejos por el énfasis que se le quiere dar a la conexión con las zonas de Busturialdea y el Duranguesado». «Lo de las fases es de una cara dura aplastante. La primera fase está con fechas y datos, pero si queremos ir a Bilbao desde los barrios, tardamos menos si vamos andando. Además no comentan nada si del Hospital a Bilbao en esta primera fase se irá en el Euskotren actual o si habrá un diferente trazado» advirtieron. En cuanto a la segunda fase «es más de reír». «No sabemos si será en este siglo o no. Si habrá dinero o no o si quedarán los barrios de Bengoetxe y Aperribai abandonados. Todo pura incertidumbre, o sea, humo», criticaron.

Ascensores

Otros que también se acercaron al pleno, fueron los vecinos de Aperribai que preguntaron sobre los cinco ascensores que el gobierno local anunció que se construirían en el barrio y de los que nada se sabe. El alcalde, Ibon Uribe, desveló que se tienen que aprobar los presupuestos de este año para poder llevar adelante el proyecto, que en principio arrancará con la construcción de dos elevadores con un coste de 1,4 millones.

Precisamente, los responsables locales anunciaron que los presupuestos de 2018 se prorrogarán. Fuentes municipales han confirmado que este mes se celebrará un pleno extraordinario en el que se debatirán los presupuestos para 2019.