Los orozkotarras piden la implicación de las instituciones para salvar la iglesia de San Juan

El tejado del templo se vino abajo durante la Navidad de 2017. / I. GARCÍA URIBE
El tejado del templo se vino abajo durante la Navidad de 2017. / I. GARCÍA URIBE

La plataforma 'SOS_Donibane' inicia una recogida de firmas para saber si los vecinos están a favor de conservarla y sobre qué usos se le podrían dar

LEIRE PÉREZ OROZKO.

Cansados de la «inacción» de las últimas décadas que ha puesto en peligro la iglesia de San Juan de Orozko, uno de los templos más antiguos y grandes de Bizkaia, un grupo de vecinos de la localidad ha creado la plataforma 'SOS_Donibane'. Su objetivo es que «entre todos» se consiga preservar el templo y que no acabe hecho escombros. «Sería una pena que termine cayéndose. Estamos trabajando para que el Obispado, el Ayuntamiento y otras instituciones como la Diputación, entre todas, se hagan cargo de la reparación», explican.

La intervención no es pecata minuta. El templo del siglo XII está muy deteriorado. El integrante de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Iñaki García Uribe, en una grabación hace dos años ya desveló el estado en el que se encontraba. Cristales, restos de albañilería, huecos en los cajones de los enterramientos e incluso restos de fogatas. Además, en las últimas décadas ha sufrido varios expolios que dejaron sin madera los bancos y sepulcros que tiene en su interior.

Prueba de la falta de interés que despertaba fue incluso la función que tuvo en los ochenta cuando sus 33 metros de longitud y 14 de anchura bien sirvieron para guardar la carpa y otros enseres de un circo. Además de un interior descalabrado los daños también afectan al exterior y a la seguridad. Parte del tejado se vino abajo en Navidad de 2017 e incluso provocó daños en dos vehículos que estaban estacionados en las inmediaciones. 'El grado de estropicio es tal que incluso el Ayuntamiento está a punto de declarar el estado de «ruina», una categoría que el Ejecutivo local retrasa «a petición de los propios vecinos porque entonces no se podría reparar», explica el alcalde, Josu San Pedro.

El Obispado, propietario del edificio, ha elaborado en los últimos meses un estudio en el que valora las obras mínimas necesarias para reparar la cubierta y consolidar el templo, una actuación que según desvelan desde la propia plataforma tendría un coste de «250.000 euros». Una cuantía a todas luces elevada para un centro de culto al que ya nadie acude. Precisamente por eso la Iglesia ha propuesto su «cesión» al Ayuntamiento. El alcalde de Orozko, Josu San Pedro, recuerda que el asunto viene de lejos. «Hace más de veinte años», apunta. En la última reunión entre el Obispado y el Consistorio, se volvió a hablar de un hipotético trasvase de propiedad. «No pueden darnos algo que ya está muerto. No tenemos dinero para hacer frente a la reparación», lamenta San Pedro.

Lugar para exposiciones

Desde la plataforma, sus portavoces aseguran que de la intervención, el Obispado está dispuesto a costear «110.00 euros, 50.000 ellos de forma directa y los otros 60.000 a través de fundaciones». «Tendrían que dar por lo menos la cuantía que costaría tirarla y recoger los escombros», solicitan. A ese montante se podría sumar la que concedan otras instituciones. «Necesitamos que la Diputación y otras participen en la restauración», piden.

Para demostrar que los orozkotarras no están por la labor de dejar caer el templo han iniciado una recogida de «firmas». «Queremos saber qué opinan los vecinos, si están a favor de que se mantenga y qué podríamos hacer en el edificio si se cediese finalmente el uso al pueblo», apuntan. «Por sus dimensiones podría albergar obras de arte y cuadros que no se pueden exponer en otros sitios e incluso para rodar películas», sugieren.

El historiador Juanjo Hidalgo también propuso hace unos años convertirlo en un centro cultural. Sin embargo, y en todo caso, el principal problema al que se enfrentan todos estos planes es la elevada inversión que habría que llevar a cabo para poder darle cualquier uso.