Orduña actúa sobre los jardines de la residencia para que sean más ecológicos

Los nuevos espacios permitirán que los usuarios puedan acercarse a las plantas y árboles, algunos de los cuales serán frutales

ASIER ANDUEZA ORDUÑA.

El Ayuntamiento de Orduña quiere convertir en activos los jardines municipales que «son ahora pasivos», es decir, se miran pero no se tocan. Por eso, ha decidido sustituir las zonas verdes que hasta ahora adornaban la entrada a la residencia municipal. La primera fase de esta iniciativa, que ha puesto el foco en el espacio verde a la derecha de la entrada, ha supuesto una inversión de 5.000 euros. En una segunda intervención se acometerá esta misma labor en el jardín izquierdo.

Desde Ekoizpen Urduña, su directora, Marijo Imaz, cree que, «estas zonas estaban desaprovechadas y era difícil acceder a ellas». «Con estos cambios se quiere hacer que sean más accesibles y que los residentes puedan interactuar más con las plantas», explica. Añade, además, que «muchos elementos se han colocado de tal manera que puedan visitarlos los que tienen que usar una silla de ruedas».

El principal objetivo de este proyecto es social. «En el centro de la actividad estarán los residentes porque el nuevo espacio verde les ofrecerá la posibilidad de interactuar con los elementos, siendo partícipes del entorno en lugar de ser meros espectadores, como hasta ahora», explican desde el Consistorio. El ámbito social se impulsa con la instalación de unas composteras que han sido elaboradas por los jóvenes del Albergue de Orduña con palés reciclados. Además, se trabajara la ecología, ya que será un jardín que siga los principios de la permacultura, un sistema de principios de diseño agrícola y social, político y económico basado en los patrones y las características del ecosistema natural, fomentando el uso de los recursos del lugar y con un mantenimiento mínimo. Los materiales empleados en la obra son desechos recogidos, así como restos vegetales.

Participación ciudadana

De cara a diseñar este espacio se han realizado dos encuentros participativos. Uno de ellos estuvo abierto a toda la ciudadanía, mientras que el otro se centró en los ocupantes de la residencia municipal. Esa última sesión posibilitó recoger las sensaciones de los residentes, así como sus demandas, lo que derivó en el diseño que se está ejecutando. «Todos coincidieron en que esta parte de la residencia estaba muy desaprovechada y que no la podían usar. También afirmaron que debía tener un aspecto más atractivo», recuerdan los técnicos municipales.

La nueva entrada tiene ya los espacios delimitados y contará con jardineras, bancales altos para que las personas en sillas de ruedas puedan acceder, áreas de sombra y descanso con árboles frutales y asientos, un estanque elaborado con materiales reciclados y varias compoteras. Este mes se planteará el arbolado y ya en primavera se procederá a sembrar y plantar las especies que darán vida al entorno. Sobre todo se usarán variedades locales de frutales y ejemplares aromáticos y hortícolas. El uso de compost y acolchados vegetales hará que no crezcan malas hiervas y cultivar con mucha densidad hará que la necesidad de riego sea mínima.

Por otro lado, de cara al próximo curso, se quiere también poder integrar en el proyecto de estos jardines al alumnado de la escuela pública de Orduña. Para ello, cada clase de entre 1º y 6º de Primaria se haría cargo del cuidado de uno de los bancales de hortalizas.