«Es necesario mantener la memoria de los que perdieron la vida en la Guerra Civil»

El lehedakari, Iñigo Urkullu, y el diputado general, Unai Rementería, acudieron al acto. / C. RAPOSO
El lehedakari, Iñigo Urkullu, y el diputado general, Unai Rementería, acudieron al acto. / C. RAPOSO

Autoridades y vecinos rinden homenaje a quienes perdieron su vida durante el bombardeo del 19 de mayo de 1937

CRISTINA RAPOSO GALDAKAO.

«Seguimos recordando a nuestros familiares, porque su ausencia es algo que no se olvida. Y es que aunque las guerras las ganen unos, las pérdidas son para todos». Esas fueron las palabras con las que Rosalía Moreno, vecina de Galdakao, expresó el dolor que sintió su padre, Julio, aquel fatídico 19 de mayo de 1937 cuando perdió a prácticamente toda su familia. Cuando la sirena avisó de la llegada de la aviación franquista, al igual que muchas otras personas, sus familiares corrieron a Plazakoetxe a refugiarse. No hubo protección posible ante el rosario de proyectiles que cayó sobre la localidad. Décadas después de la Guerra Civil, con la voz rasgada, Rosalía ensalzó este tipo de actos. «Son necesarios para mantener viva la memoria de todas las personas perdieron la vida en una contienda que nunca buscaron», lamentó.

Al igual que en los trece años anteriores, Rosa Mari acompañó a sus padres al acto para homenajear a las víctimas. Su tía perdió la vida en el refugio de Tximelarre, justo donde ayer se reunieron vecinos y autoridades. «Mi abuela también quedó sepultada aquel día. Lograron salvarla porque uno de sus pies quedó fuera de los escombros aquí mismo en entorno del monolito», recordaba emocionada. Haciendo repaso de aquellos duros momentos también se encontraba Sorne. Con lágrimas en los ojos rememoraba aquella jornada primaveral en la que consiguió salvar su propia vida cobijada entre unos árboles. «Muchos de mis amigos de entonces perdieron sus vidas aquel día. Por ellos, por mí y por todos los que sufrieron aquel suceso vengo siempre y todos los años termino emocionándome», admitía la mujer. Sin casa y sin ninguna pertenencia también se quedó el suegro de Elisa, Tiburcio Gurtubai, al que ella ayer homenajeó. «Él y sus ocho hermanos se quedaron sin vida porque una bomba destruyó todo lo que tenían», detallaba la mujer.

Más de un centenar de familiares, amigos y vecinos de las personas que murieron aquel terrible día se acercaron al evento que estuvo presentado por la periodista local Andrea Arrizabalaga. Además de los diversos representantes municipales del Consistorio galdakaotarra, también asistieron el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, y el lehendakari, Iñigo Urkullu. Ibon Uribe, actual alcalde del municipio, trasladó a los presentes que «a todas aquellas personas que perdieron sus vidas les debemos esta cultura que hoy tratamos de reforzar y que servirá para no repetir la historia y así detener el péndulo de la violencia».

Tras el aurresku de honor interpretado por Andra Mari Dantza Taldea, los asistentes fueron uno a uno depositando sus rosas blancas a pie del monolito levantado en memoria de las víctimas de la Guerra Civil. Dicha ofrenda floral estuvo acompañada por las melódicas voces del Coro Máximo Moreno interpretando la composición musical de Juan Carlos Irizar 'La memoria histórica de un pueblo llamado Galdakao'.