Un momento para reflexionar sobre todo lo que va mal

Durante los encuentros se leen comunicados de actualidad. / C. S
Durante los encuentros se leen comunicados de actualidad. / C. S

El movimiento 'Círculos del Silencio' llega a Galdakao y se reunirá en la plaza Iturrondo los últimos miércoles de mes

ASIER ANDUEZA GALDAKAO.

Los 'Círculos de Silencio' comenzaron en Toulouse a finales de 2007 y actualmente reúnen en Francia a unas 10.000 personas de distinta procedencia. Se ha extendido a más de 170 ciudades en las que se celebra siempre una vez al mes. Los círculos pretenden reimplementar una cultura no violenta a través de una acción accesible a todo el mundo, en una actitud de respeto frente al que sufre. Desde hace muy poco este movimiento solidario también se reúne en Galdakao. De hecho ayer, concretamente a partir de las 19:30 horas, la plaza Iturrondo fue escenario de uno de estos encuentros. Fue la segunda concentración de esta iniciativa ciudadano en la localidad, donde se estrenó el pasado 26 de septiembre. «Nuestra idea es juntarnos con un calendario fijo. Aquí, será cada último miércoles de mes», anuncian sus organizadores.

El desarrollo de los encuentros es sencillo. La idea es reunirse y ser el inicio de un cambio social o por lo menos del inicio de una reflexión. Por el momento en Galdakao se han sumado una treintena de personas de diferentes ámbitos de la sociedad local . «Se leen diversos comunicados referidos a la actualidad que nos acontece y se damos media docena de vueltas en círculo, tres en un sentido y otras tres, en el contrario», describen. Al terminar, «expresamos el deseo que se produzca un cambio a todos los niveles de nuestra sociedad, por una acogida por los más desfavorecidos», explican desde el Círculo galdakaotarra.

Persiguen denunciar las políticas migratorias y la vulneración de los derechos de las personas que migran buscando un futuro mejor. También son un espacio en el que tomar conciencia de la realidad de sufrimiento e injusticia que viven estas personas y promueven una cultura de solidaridad y acogida con aquellos que se desplazan por cualquier motivo y con los refugiados. Además, intentan movilizar a la ciudadanía para que se busque una respuesta de justicia y dignidad para las personas en esa situación. No se olvidan tampoco de pedir políticas justas que ayuden a erradicar la trata de personas, protejan a las víctimas, especialmente a mujeres y niños, y que persigan a aquellas personas y organizaciones criminales que se enriquecen a costa de los más desfavorecidos

«En Círculo Solidario creemos que otro mundo es posible y trabajamos para ello. Apostamos por opciones y estructuras sociales alternativas y solidarias a través de las diferentes actividades de los diversos Círculos regionales situados tanto en países del Sur como del Norte», afirman. Buscan, también generar un movimiento de la sociedad civil, para que esta se active, por lo que sus reuniones están abiertas a todo el mundo. «Se convoca a todas aquellas personas que ven la necesidad de unirse para enfrentarse a unas leyes que están machacando la dignidad de las personas inmigrantes», recalcan.