El 30% de las lonjas juveniles de Basauri genera problemas vecinales

Un grupo de chavales juegan al futbolín en una lonja. / P. URRESTI
Un grupo de chavales juegan al futbolín en una lonja. / P. URRESTI

El servicio de mediación municipal intervino en 24 casos y recibió 53 consultas sobre el funcionamiento de estos locales juveniles

LEIRE PÉREZ BASAURI.

Ofrecer soluciones de ocio a los adolescentes sigue siendo una materia pendiente para las administraciones. En Basauri el 11% de la población de entre 15 y 34 años pasa sus ratos libres en lonjas alquiladas, bajos en desuso que pasan a tener actividad. En ocasiones hasta demasiada. Por ello, no siempre son fáciles las relaciones con los vecinos de los edificios en los que se encuentran. Durante el año pasado el servicio de mediación municipal, Gaztelonjak, tuvo que intervenir en el 30% de las lonjas para mejorar la convivencia con los vecinos. En siete de cada diez casos fueron los propios residentes los que solicitaron la mediación municipal ante los problemas generados, sobre todo ruidos. No es menos cierto que en muchos se alcanzó un acuerdo, aunque en un 24% de los casos los chavales prefirieron abandonar el inmueble. La situación no iba a mejor.

Únicamente en un 4% de las denuncias, el Ayuntamiento tuvo que sancionar o incluso precintar el espacio. Una decisión tan extrema se ha tomado también hace unas semanas en un local de la plaza Pedro López Cortázar. Los vecinos denunciaron ante la Policía Local en reiteradas ocasiones a los inquilinos y el Consistorio ha optado por «rescindir» el contrato a pesar de que la propietaria del inmueble negaba los problemas. En su caso, la institución local le remitió una notificación por la que daba por zanjado el alquiler y comunicaba que este tipo de relaciones iban a ser a partir de ahora consideradas como «actividades recreativas».

Resolución de dudas

En total, existen en la localidad 61 lonjas juveniles. Y su actividad ha generado que tanto los propios usuarios, los padres de estos, vecinos e incluso propietarios de los bajos se hayan puesto en contacto con el servicio municipal de mediación, una herramienta que puso en marcha el Ayuntamiento, con el apoyo de todos los partidos políticos, en 2015. A lo largo del año pasado se registraron 53 consultas. Casi la mitad llegaron desde los propios jóvenes para resolver dudas sobre las condiciones del alquiler, como por ejemplo, horarios. El 21% fueron dudas de los propietarios, el 17% de las familias y el 15% restante de la comunidad.

Según explicó el alcalde, Andoni Busquet, «el plan de convivencia sigue en vigor y establece unas condiciones mínimas que debe cumplir el local para procurar que no existan riesgos para los usuarios y evitar conflictos con el vecindario», señala.