El Hotel Balneario de Orduña celebra un año desde su reapertura con 24.000 visitantes

El balneario de Orduña reabrió sus puertas en marzo de 2018, después de tres años de parón. / E. C.
El balneario de Orduña reabrió sus puertas en marzo de 2018, después de tres años de parón. / E. C.

La mitad de los que se acercaron al espacio, el único de aguas naturales de Bizkaia, se quedaron a pasar las noche en sus instalaciones

ASIER ANDUEZA ORDUÑA.

El Hotel Balneario de Orduña de ha transformado en uno de los atractivos de la localidad a la hora de atraer visitantes. En marzo de 2018 el imponente edificio reabrió sus puertas tras más de tres años cerrado y en su nueva etapa los datos de ocupación y visitas demuestran que el negocio va viento en popa. En total, cerca de 24.000 visitantes, entre los que lo eligieron para pernoctar y los que optaron por usar las instalaciones de día. El hecho de que en temporada alta el espacio haya alcanzado un 80% de ocupación de una idea del éxito que supone para sus gestores este años de actividad. El dato en temporada baja tampoco ha sido malo: un 40%.

El Hotel Balneario es el único de cuatro estrellas de Bizkaia y dispone de 42 habitaciones. «12.00 personas nos eligieron para dormir y calculamos que otras 12.000 pasaron por el servicio de restauración y por el balneario exclusivamente. Eso sí, es muy difícil calcular los que consumieron en el bar, por ejemplo», desgrana Mikel Mintegi, gerente del establecimiento. El responsable hotelero con que «estos datos reflejan los resultados que calculábamos para el primer año de apertura, por lo que estamos más que satisfechos con el trabajo realizado».

El espacio ha conseguido remontar con una nueva empresa que también gestiona el balneario de Areatza. El cierre, contrariamente a lo que pudiera parecer, no ha afectado negativamente. Los clientes han respondido. «Creíamos que nos iba a costar más tiempo porque remontar tres años de cierre es muy difícil», confiesa Mintegi. Se equivocaban.

Uno de los termómetros que mejor mide el éxito de este proyecto son las bodas. Este año ya se han contratado 8 bodas, «pero la buena noticia es que para el año que viene ya tenemos hecha la reserva para 6», desvela Mintegi. Los enlaces ya no congregan a tantos invitados como antaño, cuando las había que sumaban hasta 400 personas, pero la media es de un centenar, lo cual no está nada mal a la hora de hacer caja.

A 45 minitos de Bilbao

Esponsales a un lado, los que han dado vida al hotel son los visitantes, ya sean de Euskadi o de fuera. De hecho, la mayoría de los que han pasado por él en este año de renacimiento, venían de Madrid o Barcelona. También han llegado de otros países, sobre todo de Francia aunque este año se han registrado visitantes de todo el planeta, incluidos Pakistán o India. «La ventaja de nuestro hotel es que está situado a apenas 45 minutos de Bilbao y Vitoria y esto permite dormir aquí y después de visitar otros puntos del territorio», enfatiza el responsable del espacio hotelero.

Uno de los acuerdos a los que llegaron los dueños del Hotel Balneario Orduña Plaza, sí es como se denomina oficialmente, es que han asumido todos los cursos y la oferta de actividades deportivas del Ayuntamiento. Entre ellas se incluye el gimnasio, un servicio que no tenía el municipio. En un año han conseguido 200 socios. «Es un número considerable porque nos parecía muy difícil atrapar a los vecinos en esta aventura pero estamos muy satisfechos porque desde el principio han acudido mucho a nuestras instalaciones especialmente a nuestro restaurante o cafetería», confirma Mikel Mintegi.

Desde su apertura como hotel de cuatro estrellas en 2006, La Aduana, como se llamaba en su primera etapa, se convirtió en el principal reclamo turístico de la localidad. Por el complejo pasaban miles de visitantes al año a disfrutar de sus aguas termales, traídas desde la zona de La Muera. Y su gran salón, ubicado en la última planta, acogía decenas de bodas y comuniones. Ahora según reflejan los datos, el esplendor del edificio está de vuelta.