La garrafa refresca la fiesta en Orozko

Decenas de personas participaron y se acercaron al popular concurso. / LEIRE PÉREZ
Decenas de personas participaron y se acercaron al popular concurso. / LEIRE PÉREZ

La localidad acogió la decimosexta edición del concurso de limonada de txakoli coincidiendo con la celebración de sus fiestas patronales

LEIRE PÉREZOROZKO.

El municipio de Orozko volvió ayer a sacar pecho al convertirse en el «único museo del mundo al aire libre de garrafas », un artilugio que sirve para elaborar de forma rudimentaria una sabrosa limonada de txakoli. El centro de la localidad acogió la decimosexta edición de un concurso que organiza la asociación Orozkoko Garrafa y que fue una buena oportunidad para contemplar algunos de los ejemplares que mantienen los vecinos a buen resguardo.

Este año se pudieron ver 21 recipientes, aunque desde la agrupación estiman que hay «más de cuatrocientos» en un pueblo de poco más de 2.600 habitantes. Todo un motivo de «orgullo» y que «no es casualidad», recuerdan desde la organización. «Los neveros de Itxina proporcionaban hielo a toda Bizkaia y su arrendamiento generaba tres cuartas partes del presupuesto del Ayuntamiento», echaron la vista atrás. Parte de esa nieve que se vendió desde el siglo XVI hasta mediados del XX se utilizaba en el municipio para preparar un rico brebaje a base de vino blanco, brandy, agua, azúcar y limón. Una costumbre que ha llegado hasta nuestros días y que sigue estando presente en momentos importantes como los 'Sanantolines', la Navidad y que incluso acompaña a los orozkotarras en otras citas como las corridas de toros.

En esta edición el trago que proporcionó Carlos Landaluce fue el más halagado. La cuadrilla de Juan José Okeranda que se presentaba por primera vez a la popular cita se hizo con el segundo premio y Naroa Moreno, por su parte, quedó en tercera posición. «Hemos hecho tres garrafas y dos de ellas han quedado entre las tres primeras porque Naroa también es de mi cuadrilla, así que estamos muy contentos», admitió el ganador. No es la primera vez que su bebida llama la atención por ser la mejor preparada, aunque prefiere no desvelar el secreto. En su opinión, influye «la marca de los licores» utilizados. Reconoce que utiliza txakoli hecho en Orozko. La presentación, el granizado, la textura y el sabor, así como un equilibrio entre los distintos ingredientes fueron tenidos en cuenta por el jurado formado por los enólogos Manu Martín y Silvia Landeira.

Helado artesanos

Junto a la bebida alcohólica los asistentes pudieron degustar además cinco helados artesanos distintos, realizados por más de una docena de personas. La familia Manzarbeitia un año más fue una de las que se puso manos a la obra y elaboró tres sabores: mantecado, fresa y como novedad café. «Nos da mucha satisfacción venir porque es algo que hacemos desde siempre en casa y hoy lo sacamos a la calle, la gente no pierde contacto y ve que con lo tradicional también se pueden hacer cosas», señaló Esti.