Una ganadería de Orduña se lleva 11 premios en la Feria del Ganado Charolés de Euskadi

La alcaldesa, Itziar Biguri, en la foto de familia con los mejores de la feria orduñesa. / MARÍA JOSÉ FERNÁNDEZ
La alcaldesa, Itziar Biguri, en la foto de familia con los mejores de la feria orduñesa. / MARÍA JOSÉ FERNÁNDEZ

La cita se han convertido en una de las más multitudinarias de cuantas se celebran en la ciudad

CRISTINA RAPOSOORDUÑA.

«Satisfechos y con mucha alegría». Así fue como se sintió Eusebio Aguirre, de la ganadería «Rosa María Rodrigo», al recibir el premio al «mejor macho» en el campeonato Charolés de Euskadi que se celebró en Orduña este pasado domingo con motivo de la Feria de San Juan. 'Jacson' es el nombre del semental que conquistó al jurado, aunque no fue el único galardonado de su casa. Y es que las once cabezas con las que participó la familia de Eusebio fueron premiadas. «En distintas secciones del concurso obtuvimos los primeros puestos tanto en la categoría de machos como de hembras. Es algo ilusionante porque realmente pone en valor el esfuerzo que día a día realizamos», expresaba agradecido el ganadero orduñés.

Esta tradición y oficio que le inculcó su padre hace más de medio siglo, despertó en él el «gusanillo» de querer conocer y saber más acerca de esta raza de origen francés. Una dedicación que finalmente ha marcado su vida. «No es una raza que esté muy extendida por nuestro territorio pero es indudable que tiene un alto rendimiento cárnico. Es de las mejores valoradas y yo animaría a la gente a que la probase y la degustara porque es una carne muy jugosa y sabrosa», apuntaba.

El guipuzcoano José Mari Galarraga, de la ganadería «Osiondo Baserria», tampoco se fue con las manos vacías ya que logró hacerse con tres galardones, dos de ellos gracias a su hembra de 8 años llamada 'Dustin'. Este ganadero se llevó los premios a la mejor hembra, la mejor ganadería, y el mejor producto de inseminación. «Llevamos cerca de nueve años participando y compitiendo y siempre hemos resultado ganadores de alguna de las categorías. Sin duda, es algo que celebramos con mucha alegría porque es mucho el esfuerzo que venimos realizando a lo largo del año para poder presentar unos buenos ejemplares», argumentaba.

Mejora continua

La nobleza de estos animales y la musculatura sumamente desarrollada que poseen fue lo que conquistó a José María hace quince años. Desde entonces y junto a sus dos hermanos, este ganadero año a año se esfuerza por mejorar sus reses, una tarea que «no es nada fácil», confiesa. «Cada cierto tiempo viajamos a Francia para traer nuevos animales y así cambiar y mejorar la estructura genética de la raza. Es un trabajo muy costoso y constante pero que merece la pena».

Este concurso se ha convertido en uno de los actos más multitudinarios de los últimos años en la ciudad. Además, el buen tiempo que acompañó a la pasada jornada dominical animó a muchos vecinos y personas residentes de municipios colindantes a visitar la ciudad y en especial el citado acto. «Hubo mucha gente, sobre todo en la entrega de premios. Ello nos hace sentirnos orgullos porque significa que es un evento que gusta a la ciudadanía», destacaba Joseba Ibarrola, presidente de la Federación de Raza Charolesa de Euskadi.