El PNV gana en Zaratamo por primera vez desde hace 32 años

Gaizka Pineda, entre Itxaso Atutxa y Unai Rementeria. / E. C.
Gaizka Pineda, entre Itxaso Atutxa y Unai Rementeria. / E. C.

Han sido el partido más votado, pero empatan a tres concejales con Gure Herria y EH Bildu, por lo que el escenario es incierto

LEIRE PÉREZ ZARATAMO.

El PNV ha tenido poco enganche durante las últimas décadas en el Ayuntamiento de Zaratamo. Hace 32 años que los jeltzales no alcanzaban la makila y ha sido Gaizka Pineda, concejal durante los últimos cuatro años, el encargado de recuperar el Consistorio. De 38 años y vecino de la localidad desde hace «una década», es empresario del sector de la automoción. Ayer se mostraba con «una gran alegría por haber vuelto a ganar». A lo largo de esta semana los suyos se reunirán para «analizar los resultados» y ver las alternativas que se abren de cara a la gobernabilidad del Consistorio. No lo van a tener fácil. Aunque el PNV ha ganado en número de votos -312- hay un empate técnico en número de concejales entre las tres formaciones que han logrado representación. A los mencionado jeltzales se unen Gure Herria, que ha gobernado durante los últimos ocho años, y que ha cosechado 288 apoyos y EH Bildu, que suma 276 papeletas.

Por tanto, el futuro está teñido de incertidumbre. Habrá que ver si el PNV opta por gobernar en solitario o llega a un pacto de cara a la estabilidad del municipio. Es poco probable que haya entendimiento con EH Bildu, pero tampoco está claro un apoyo de los independientes puesto que en las anteriores elecciones los de Pineda rechazaron la mayoría de sus proyectos.

Desde la agrupación vecinal, el alcalde en funciones, Jon Ajuria, se mostraba ayer «muy, pero que muy satisfecho» por la gestión realizada. «Hemos sacado muchas cosas adelante, también habremos hecho alguna cosa mal. Pero si que nos gustaría saber en qué hemos defraudado a los vecinos y por qué nos han retirado su apoyo», matizó Ajuria.

Los integrantes de la candidatura han decidido, a pesar de que han perdido las elecciones por tan sólo 24 votos, abrir «un período de reflexión» sobre el futuro de Gure Herria. «Nosotros sólo tenemos sentido si los vecinos quieren nuestro proyecto. No tenemos vocación política, no somos un partido al uso», recordó. En el tintero quedan multitud de proyectos, algunos iniciados como la rehabilitación de Arkotxa y Santa Bárbara, pero que parece no han terminado de convencer a los residentes.