Etxebarri repite, dos años después, el concurso de limpieza viaria por 6 millones

La limpieza viaria volverá a ser adjudicada en los próximos meses. /M. L.
La limpieza viaria volverá a ser adjudicada en los próximos meses. / M. L.

El Consistorio no estaba contento con la prestación que se ofrecía desde la empresa ganadora del concurso público licitado en 2017

LEIRE PÉREZ ETXEBARRI.

El Ayuntamiento de Etxebarri comienza el año con la tramitación del nuevo contrato de limpieza viaria, un servicio que se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para los responsables municipales. El Consistorio no estaba contento con la prestación que se estaba ofreciendo desde la empresa ganadora del concurso público licitado en febrero de 2017 por 6 millones de euros (IVA incluido). Tampoco lo estaban los trabajadores que solicitaban mejoras laborales. Pero la empresa hizo oídos sordos al considerar que carecía de margen de maniobra al haber llevado a cabo una baja de 500.000 euros. Y con tantos frentes abiertos, la concesión, otorgada por ocho años, no ha durado ni veinticuatro meses.

Desde ayer los pliegos de la nueva convocatoria están colgados en el perfil del contratante del Ayuntamiento y de la plataforma de contratación pública de Euskadi. Los responsables municipales sacan ahora la concesión por 6,6 millones de euros durante seis años. Una de las novedades que incorporan es que se limpiará de lunes a viernes el «100%» del municipio y los domingos las «zonas de mayor afluencia de personas», indicó el alcalde, Loren Oliva. Además, entre las mejoras, la empresa ganadora renovará la maquinaria, al tiempo que deberá subrogar a la veintena de trabajadores que han desempeñado las labores durante los últimos años.

Para sacar a concurso el servicio de limpieza viaria, el Ayuntamiento etxebarritarra ha solicitado un informe externo en el que se detalla y valora el coste real de la intervención. Busca así el Ejecutivo local impedir rebajas que no garanticen el servicio, pero además el futuro licitador conocerá «el coste del personal», que tendrá que afrontar. El Consistorio ha mediado entre empleados y empresa en la firma de un convenio que recogerá las condiciones hasta el año 2025 y que la futura adjudicataria deberá respetar.

El primer edil confía así en que el servicio transcurra con «normalidad» a partir de ahora. Y es que el conflicto del contrato firmado en 2016, se desencadenó, de igual forma que ha sucedido en otras licitaciones públicas: cuando la empresa planteó reducir la factura municipal en un 10% -lo máximo permitido en este municipio-. Se trata de una cuantía, en todo caso, nada desdeñable, que suponía medio millón de euros de ahorro para las arcas municipales.

Sin embargo, la rebaja impidió que a la sociedad le salieran las cuentas y no pudiera cumplir con las reivindicaciones laborales que solicitaban los trabajadores. Entre ellas, un incremento salarial después de llevar varios años con el «salario congelado».

El servicio limpiará las calles y retirará los residuos de espacios públicos. En el contrato se incluirá, además, la limpieza de sumideros e imbornales, la de las papeleras y la de los alcorques de los árboles. También incluye la retirada de los excrementos y los animales que aparezcan muertos en la vía pública, así como las hierbas y hojas que caigan de los árboles a las calles.