Etxebarri rechaza las medidas aplicadas por ETS para reducir el impacto sonoro del metro

El muro levantado no logra ocultar la parte superior de los trenes a su paso por Bernar Etxepare. /  L. P.
El muro levantado no logra ocultar la parte superior de los trenes a su paso por Bernar Etxepare. / L. P.

Ayuntamiento y vecinos critican que el muro construido en la calle Bernar Etxepare es un 37% más bajo de lo anunciado y no frena el ruido de los trenes

LEIRE PÉREZ BASAURI.

Euskal Trenbide Sarea ha terminado el muro que en las últimas semanas ha construido en el primer tramo de la calle Bernar Etxepare, uno de los puntos por los que discurre la línea 3 de metro en Etxebarri. Se trata de un cierre de hormigón sobre el que se apoya un cierre acústico y en el que crecerá una planta trepadora que mejorará la estética y evitará de paso que se pinten grafitis. Con una altura de 2,5 metros -un37,5% más bajo que los 4 previstos inicialmente- la intervención reducirá «15 decibelios» el ruido que padecen los vecinos, según apuntan los técnicos de la empresa pública dependiente del Departamento de Transportes del Gobierno vasco.

Sin embargo, la actuación no convence ni al Ayuntamiento ni a los residentes, alrededor de 200 vecinos repartidos en 69 viviendas. Ayer el Ejecutivo local volvió a dejar claro que la solución «no nos satisface». «En la próxima reunión que tengamos solicitaremos retomar este asunto. Este no es el muro que se anunció inicialmente y en la segunda parte de la calle está roto y cualquiera puede acceder a las vías. Carece de seguridad», remarcó el alcalde, Loren Oliva, que añadió que «de momento no hay noticias sobre fechas de esas posibles intervenciones». El regidor recordó que este asunto no es nuevo. «Desde 2012 estamos con este requerimiento», puntualizó. La institución local se ofreció el año pasado a pagar con fondos municipales parte de la actuación, pero ETS se negó. El Ejecutivo local en manos de la agrupación vecinal, La Voz del Pueblo, realizó la propuesta cuando se conoció que por cuestión de presupuesto no se podía llevar adelante el muro vegetal de más de cuatro metros de altura inicialmente previsto y que reduciría de 65 a 30 los decibelios que se registran en la zona por el paso de los trenes de la línea 3 del metro.

ETS se da por satisfecho. «Hemos cumplido con el compromiso de la actual dirección general del ente con la instalación de pantallas antiruido en el entorno de la estación de Kukullaga». Cierto es que la puesta en marcha del muro vegetal fue anunciado en la anterior legislatura por el exdirector, José Luis Sabas.

Los residentes, sin embargo, no entran en detalles. Únicamente necesitan una solución para que el ruido y la seguridad dejen de ser una preocupación. «Se prometió el oro y el moro porque decían que era una zona nueva y no se podía poner cualquier cosa, pero se ha quedado todo en el aire», recuerda Dani Barrio, representante de los vecinos.

«El muro ni siquiera tapa la altura del tren. Nos mintieron. Dijeron que la vía mango (alternativa) se utilizaría para emergencias y a todas horas hay trenes estacionados haciendo ruido», lamenta este residente. «Desde las cinco de la mañana no hay quien este con la ventana abierta porque ponen a funcionar la refrigeración de los convoyes y provoca un ruido enorme», asegura.

El tramo que no se ha arreglado preocupa todavía más a los etxebarritarras. «Cualquier día hay una desgracia. No han sido capaces de arreglarlo y en algunos puntos mide solo 50 centímetros y por ahí puede saltar un niño que se le escape un balón», vaticinan.

El de este muro no es el único problema que tiene ETS en Etxebarri. La estación de Kukullaga registra los días de sol y calor temperaturas de hasta «50 grados», según denuncian los trabajadores. Para reducir este calor tres chorros echan agua a la estructura acristalada del apeadero, hasta que se encuentre una solución mejor.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos