La elección de Cadaval como candidata a la Alcaldía de Basauri divide a los socialistas

Una mujer levanta la persiana de la oficina socialista en las pasadas municipales. / E. C.
Una mujer levanta la persiana de la oficina socialista en las pasadas municipales. / E. C.

La dimisión del número dos, Rafael Carvajal, y la baja médica de la portavoz, Soraya Morla, dejan al grupo municipal sin sus dos pesos fuertes

LEIRE PÉREZ BASAURI.

El PSE de Basauri no pasa por sus mejores momentos, aunque lo cierto es que siempre ha sido una agrupación agitada. No ha podido presumir precisamente de tranquilidad desde que en 2011 Loly de Juan perdiese la Alcaldía, que pasó a manos del PNV de Andoni Busquet, por menos de doscientos votos. Durante los últimos años la tensión se ha palpado entre la corriente apoyada por la ex dirigente, actualmente directora de Justicia del Gobierno vasco y la portavoz del grupo municipal, Soraya Morla.

Los enfrentamientos comenzaron al prescindir de todos los afines a de Juan en la elaboración de la plancha electoral y siguió con los años afectando a temas tan importantes como sí se debía apoyar al PNV en el Gobierno o dar vía libre a sus presupuestos, entre otros. No han sido estas cuestiones, sin embargo, las que han roto en dos el partido. El PSE de Basauri ha volado por los aires con la elección como candidata a la Alcaldía, el pasado mes de octubre, de Isabel Cadaval, secretaria general de la Agrupación Socialista de Basauri los últimos cinco años y apoderada desde hace unos meses en las Juntas Generales de Bizkaia.

A pesar de que Cadaval gozaba de la complicidad de Morla en un inicio y ambas hicieron un frente común contra Loly de Juan, no ha caído bien en los puestos más altos del grupo municipal la elección. Una situación que está dejando débil al principal partido de la oposición, que ya en las anteriores elecciones únicamente logró 4 concejales, el peor resultado de su historia.

Carvajal acusa a la secretaria general de querer imponer su criterio sin contar con nadie

En el pasado pleno únicamente acudieron dos de los cuatro representantes, una situación que podría repetirse este jueves después de la dimisión del número dos, Rafael Carvajal, que todavía está «pensando» si acudirá, según reconoció ayer a EL CORREO. No dudó en tildar la situación de «insostenible desde hace tiempo». «Estoy a disgusto. Llevo bastante años en esto para que ahora venga alguien diciéndome lo que tengo que decir y hacer», aseguró. Carvajal no puso reparos en acusar del «mal» ambiente de trabajo dentro de la formación a la secretaria general basauritarra, Isabel Cadaval. «Se cree que tiene derecho a todo, quiere imponer su criterio desde ahora a pesar de que hasta que haya elecciones nosotros somos los elegidos. Yo por ahí no paso», zanjó.

«No ha cambiado nada»

Considera que no les han perdonado, tanto a él como a Morla, que decidiesen apoyar la candidatura de Pedro Sánchez frente a Patxi López. Y reconoce que «hemos pedido mediación al secretario provincial, pero ha sido imposible». Tampoco acudirá Soraya Morla, de baja desde que perdiese las primarias de su partido. Prefirió no hacer ninguna declaración, aunque durante este tiempo ha acusado en las redes sociales a Cadaval de «jugar sucio», anunció que no la pensaba «felicitar» y advirtió de que hasta que «me expulsen no cejare en el empeño de sacar a la luz todo lo que aquí vivimos».

Cadaval prefirió no entrar al trapo, aunque quiso recordar que «llevo cinco años de secretaría general. No ha cambiado nada ahora». Consideró que la decisión de Carvajal es «personal» y agradeció su «dedicación durante este tiempo en el Ayuntamiento y en Basauri. Que no es fácil estar en política». En esta línea apuntó que «estamos trabajando en un proyecto ilusionante para Basauri» y restó importancia a que sólo dos concejales estarán en el pleno. «En todos los partidos ocurre que cesa un concejal y se elige a otro y cualquier persona tiene derecho a estar de baja», comentó.

 

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