Denuncian irregularidades en el sorteo de 31 viviendas de protección en Galdakao

Imagen de uno de los momentos del sorteo de las viviendas de Lapurdi. / A. G
Imagen de uno de los momentos del sorteo de las viviendas de Lapurdi. / A. G

El Ayuntamiento admite que hubo un error a la hora de asignar los números a 12 parejas, pero que fue subsanado antes del reparto

ASIER ANDUEZA GALDAKAO.

Algunos de los más de 400 vecinos que optaban a una de las 31 viviendas de protección pública impulsadas por el Ayuntamiento de Galdakao se han quejado al Ayuntamiento por las «diversas irregularidades» que, según ellos, se produjeron en el sorteo que se llevó a cabo en Torrezabal el pasado día 26. Algunos incluso han presentado una queja formal en la oficina de atención al ciudadano 'Esan'. Es el caso de Simón Fernández, que no ha dudado en asegurar por escrito que el desarrollo del proceso «atenta contra el principio de proporcionalidad y, por tanto, contra el de igualdad en la adjudicación de las viviendas». Los bloques de la polémica se están construyendo junto al parking de rotación de Lapurdi, en la calle Nafarroa.

Ya antes de que se celebrase el sorteo, algunos inscritos alertaron de que la distribución de números entre los aspirantes no estaba hecha correctamente. El propio Consistorio reconoció este error y lo subsanó. Y es en ese punto donde se vuelve a liar el proceso. Los responsables municipales asumen que en un primer momento a doce parejas que estaban apuntadas no se les había dado más que un número, cuando en realidad les correspondían dos. Para subsanar el fallo se les dieron nuevas cifras, pero no consecutivas como al resto de personas a los que les tocaban dos. En esta docena de casos, uno de los miembros de la pareja tenía un candidatura del principio o de la mitad de la lista y a la otra, se le dio una de las del final.

Según los cálculos de probabilidades, esto les daría ventaja. Ejemplo de ello es que los que sólo tenían un número asignado, que fueron 276, tuvieron un 6,97% de posibilidades; los que recibieron dos consecutivos, 58 personas, sumaban un 7,21% y las 12 personas que se corrigieron al final, acumularon un 14% de opciones. De hecho, de este último grupo siete obtuvieron un piso.

El proceso de adjudicación se estableció por el método de número de corte, elegido por un ordenador. A partir de él y de forma correlativa se fueron dando las 31 viviendas. Como en total había 414 números, se tuvo que ir al final de la lista y comenzar de nuevo desde el '1'. Así mismo, según algunos de los asistentes «el procedimiento de extracción no resultó del todo adecuado ya que se metieron las cifras en cartulinas prácticamente ordenadas en unas urnas, quedando los últimos en la parte superior».

El descontento es tal que según asegura Simón Fernández, los propios funcionarios de 'Esan' «me han comentado que había más casos de personas que han presentado una queja, sobretodo a través de e-mail».

Desde el Consistorio ya ha dado una explicación a todo esto. Según sus aclaraciones, los números para el sorteo fueron adjudicados de forma aleatoria por un programa informático y «tras publicar las listas, se detectó el error de que, efectivamente, había solicitudes a las que correspondían dos cifras en lugar de una».

«Dado que las correlaciones ya se habían publicado, se decidió, desde el área técnica, adjudicar ese segundo número a quienes así lo merecían, partiendo desde el último ya expuesto, para no alterar los ya repartidos a personas concretas», detallan. Muchos de ellos obtuvieron, por lo tanto, un número del final de la lista. «De ahí que algunos tuvieron números consecutivos y otros alternos», argumentan.