Denuncian una batida de jabalíes en una zona transitada de Basauri

La proliferación de la especie hace que los jabalíes se acerquen cada vez más a los núcleos urbanos./EL CORREO
La proliferación de la especie hace que los jabalíes se acerquen cada vez más a los núcleos urbanos. / EL CORREO

Los cazadores se encontraban a escasos metros de la carretera, a doscientos metros de un colegio, sin advertencia ni señalización

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El domingo fue un día inusual para los basauritarras que suelen pasear por la pista forestal que sube hacia el monte Malmasín, una zona muy transitada, sobre todo cuando la meteorología acompaña. La tranquilidad del recorrido se vio interrumpida sobre las «doce del mediodía» por un grupo de alrededor de una «docena de cazadores que descendieron con escopetas», según testigos presenciales. Aunque quienes se los cruzaron no lo sabían, se trataba, según han confirmado portavoces del Ayuntamiento de Basauri, de una batida de jabalíes, «autorizada por el Servicio de Fauna Cinegética y Pesca de la Diputación, que es la autoridad competente en este asunto».

El permiso no ha tranquilizado, sin embargo, a los residentes del barrio de Basozelai, que desde hace años ven estos cerdos salvajes por el entono del campo de fútbol. «Suelen bajar porque no tienen comida y solemos ver ejemplares por la zona», aclara Modesto Mieres, presidente de la asociación de vecinos 'El Maño'. Sin embargo, considera que la cacería se ha realizado «demasiado cerca de la población». «No ha habido ningún incidente, pero se debía haber avisado a la gente para que tuviese cuidado», advierte.

Por su parte, la asociación de defensa animal, Aprova, denuncia que la batida se llevase a cabo «sin advertencia previa, ni señalización» en una zona próxima a viviendas y a dos colegios. «Se trata de un lugar por el que transitan familias con niños y personas con perros. Han puesto en peligro a la gente. Hace unas semanas falleció un niño en una batida», recuerda Toñi Esteban, presidenta del colectivo.

Ella misma presenció el suceso. «Iba paseando junto a mi pareja y contemplé como descendía un grupo de personas con escopetas», asegura. Además, «entre los matorrales pude ver como otros cazadores clavaban un cuchillo a uno de los animales», añade. Desde Aprova son tajantes. «Sabemos que se hacen cacerías, pero estamos en contra porque es falso que haya que dar a estos animales muerte. Hay fórmulas para controlar su proliferación», afirma Esteban.

En este caso concreto, denuncian que se «incumple la Ley de Caza y Pesca del País vasco, que recoge que únicamente se pueden matar para un fin científico y debe haber una distancia de seguridad«. «Aquí se ha matado a los animales en el mismo pueblo», censura la mujer.

Sin comunicación

Polémicas cinegéticas a un lado, lo que sí confirman los vecinos del entorno de Basozelai es que el ruido de disparos y la presencia de los cazadores rompió tranquilidad del barrio. De hecho, varios residentes avisaron a la Guardia Urbana, que enseguida acudió a la zona alta de Basauri. Desde el Ayuntamiento aclaran que «no nos avisaron de forma previa de que se iba a producir esta batida». «Cuando fuimos alertados, la Policía Local realizó las gestiones oportunas para averiguar quiénes eran los responsables de la misma y se nos informó de que era una batida autorizada por la Diputación», aseguran desde el Consistorio.

En este sentido, recuerdan que la institución local «no tiene ninguna competencia ni en la supervisión, ni en la señalización» de este tipo de actividad. Asimismo, destacan que «el procedimiento habitual cuando hay batidas no incluye avisar previamente ni a ayuntamientos, ni a la policía», aunque apuntaron que «hemos solicitado que para futuras ocasiones se nos comunique de forma previa».

Por su parte la Diputación foral admitió ayer que «la Sección de Caza y Pesca autorizó el pasado día 26 la realización de una batida extraordinaria en la zona de Buia». Según confirman, la medida se llevó a cabo después de que «vecinos y propietarios de este entorno declararan daños provocados por la presencia de estos animales en sus propiedades». Las mismas fuentes confirmaron que la denuncia de Aprova «no se ha interpuesto» ante la institución foral, por lo que «desconocemos el contenido de la misma». No obstante, «analizaremos todas las cuestiones que se plantean en ella, para lo que nos vamos a poner en contacto con la asociación demandante.