La comisaría de la Ertzaintza de Basauri eliminará los muros para acercarse al público

La consejera y el alcalde anunciaron que la comisaría estará abierta a la calle. / E.C.
La consejera y el alcalde anunciaron que la comisaría estará abierta a la calle. / E.C.

Sin la amenaza de ETA, el edificio reducirá las medidas de seguridad en su primera gran renovación en 25 años

LEIRE PÉREZ BASAURI.

La comisaría de la Ertzaintza de Basauri cambiará sustancialmente de imagen en los próximos dos años. El Departamento de Seguridad del Gobierno vasco ha elegido el edificio, que precisamente cumple en este 2018 25 años desde su puesta en marcha, para seguir avanzando en su política de convertir a la Policía autónoma en un cuerpo de proximidad. La Ertzainetxea seguirá así los pasos de la de Ondarroa, que el año pasado prescindió en su renovación del muro perimetral, que se construyó en 2009 después de que ETA atentase un año antes contra las instalaciones con un coche bomba cargado con cerca de 100 kilos de explosivos.

En Basauri, por tanto, se dará continuidad al edificio, de 5.500 metros cuadrados, y a otros 1.500 metros de aparcamiento con la calle. «Se acercará la comisaría y el servicio a la ciudadanía integrándola en el entorno urbano», indicó ayer la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, en su visita a las instalaciones. La intervención supone un «cambio de concepto; pasamos de la comisaría fortificada a espacios más abiertos y más ágiles». La idea es que se gane en aspectos como «la proximidad, la cercanía y la transparencia para facilitar así que la ciudadanía entre y se acerque tanto desde un punto de vista físico como desde el de la imagen».

600.000
euros destinará el Departamento de Seguridad a las obras durante los dos próximos años.

Para lograrlo, las obras, que ya han comenzado por la zona exterior, retirarán el cierre de la marquesina de acceso e incrementarán el uso del cristal. El ciudadano podrá en el futuro acceder directamente a un edificio nuevo, que se adelantará para estar más cerca de la acera, a la que quedará pegada con una extensión de 335 metros cuadrados y con la instalación de unas escaleras y una rampa. En el interior de la comisaría, también se notará la nueva filosofía al eliminarse las mamparas de los mostradores. Asimismo, el Departamento de Seguridad creará nuevos equipamientos. Los trabajos servirán igualmente para ampliar la zona de atención a la ciudadanía con la ejecución de un hall de acceso con más de 60 metros cuadrados y para mejorar la funcionalidad y comodidad de los espacios de trabajo.

Víctimas de machismo

La reforma del inmueble permitirá dotar al edificio de nuevas salas específicas para atender a afectadas por violencia de género y doméstica, así como espacios más adecuados para los acompañantes y menores. En el ámbito de la accesibilidad, se construirá un ascensor. La intervención tendrá un coste de 600.000 euros y se realizará en cuatro fases; dos de ellas, las del tajo exterior, este año, mientras que se dejará para 2019 las otras dos, en las que se acondicionará el interior.

La obra se enmarca en el Plan General de Gestión de las Infraestructuras de la Ertzaintza, que se desarrollará hasta el año 2023 y que contempla cuatro grandes ejes en los que trabajar, como la racionalización y modernización de los espacios, la sostenibilidad y rehabilitación energética, la accesibilidad y movilidad y la imagen del cuerpo policial. «Paso a paso vamos reformando y modernizando todas las sedes policiales», aseguró Beltrán de Heredia en la presentación de las obras, en las que estuvo acompañada por el alcalde de Basauri, Andoni Busquet. Recordó en ese sentido que en los últimos años también se ha intervenido en San Sebastián, Tolosa y Oiartzun así como en las oficinas de atención ciudadana de Bilbao y del aeropuerto de Loiu y en la sala de crisis de Erandio.

 

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