Cierran Torrezabal para arreglar daños en la tarima de la sala polivalente

Centro Torrezabal. /E.C.
Centro Torrezabal. / E.C.

Los trabajos para solventar el problema se iniciarán el próximo martes y durarán 3 días

CRISTINA RAPOSOGALDAKAO.

El Ayuntamiento de Galdakao cerrará, a partir de mañana Torrezabal para acometer obras en el suelo de la sala polivalente. Y es que la tarima flotante, según han denunciado varios usuarios, se había levantado «casi por completo». El material se colocó hace escasos cinco años coincidiendo con la reforma integral del espacio.

Fuentes municipales constatan que los daños se originaron hace una semana y que únicamente se han producido en «una parte del suelo». A pesar de ello y con el fin de solventar la problemática «cuanto antes», los trabajos de reparación comenzarán el próximo martes día 9. «Para no afectar demasiado a las actividades que se desarrollan en el teatro, las obras se prevé que finalicen en un plazo de tres días, aunque no es algo definitivo», señalan desde la institución local. El centro, por «cuestiones de seguridad», permanecerá cerrado todo este fin de semana y hasta fin de obras. Por lo tanto, los eventos previstos para estos días quedan suspendidos.

Aún se desconoce el presupuesto que deberá destinar el Consistorio para solventar las deficiencias ya que «es posible que no tengamos que abonar ningún importe aunque lo sabremos a partir de la semana que viene una vez se hayan iniciado las labores de reparación», explican las mismas fuentes. De hecho, a lo largo de estos días técnicos municipales se acercarán al equipamiento cultural con los responsables de la empresa adjudicataria de los trabajos para esclarecer el motivo por el que se ha levantado el suelo porque «puede que lo tenga que abonar la propia compañía», manifiestan.

A finales de diciembre de 2014 el espacio sufrió distintas actuaciones que se desarrollaron durante dos semanas. El objetivo de los trabajos era convertirla en un espacio polivalente en el que se pudieran retirar «cómodamente» sus 340 butacas. El Ayuntamiento destinó una partida presupuestaria de 220.000 euros para así adaptar el lugar «a las necesidades que se venían imponiendo», según argumentaron. El centro llevaba dos décadas sin haber sido renovado ni mejorado por lo que se decidió reponer el mobiliario, y colocar nueva tarima.