Casi un centenar de lonjas se ha reconvertido en viviendas en la última década en Basauri

Lonjas ubicadas en una calle de Basauri. /E. C.
Lonjas ubicadas en una calle de Basauri. / E. C.

Deben tener más de 40 metros cuadrados, una altura mínima de 2,5 y no pueden estar ubicadas en calles comerciales

LEIRE PÉREZ

Cuando los pisos se situaron en máximos históricos, adquirir una lonja para transformarla en vivienda supuso una alternativa para muchos. En la última década, se han solicitado en el Ayuntamiento de Basauri 94 cambios de uso. La mayoría ha sido requerido por promotores inmobiliarios. Las peticiones se mantienen «a un ritmo constante sin que se observe últimamente un aumento considerable», detalla la delegada de Política Territorial, Nerea Renteria.

En octubre de 2008, en plena burbuja inmobiliaria con el precio del parque residencial del municipio por los aires, el Consistorio basauritarra elaboró la ordenanza municipal para regular las licencias de cambio de uso. «Se creó al detectarse la falta de vivienda en construcción y venta en nuestra localidad. Estos factores hacen que la poca vivienda que sale a la venta alcance unos precios excesivos. A la vez existían un gran número de bajos vacíos que podían, y aún pueden, albergar un uso residencial», añade la edil.

Con esta medida se buscaba poner algo de orden a una práctica habitual en el municipio y que hasta entonces no estaba controlada. Eso provocaba que los propietarios pudiesen vender el local, con permiso de habitabilidad, por el dinero que quisieran. Para evitar estas costumbres, en el articulado de la regulación se incluyó un precio máximo al que se puede vender el inmueble.

Gracias a la normativa, las nacientes viviendas se convirtieron en pisos protegidos y su coste se estableció en, como máximo, el doble del metro cuadrado de una VPO. A esta restricción no se sometió el medio centenar de licencias que se facilitaron en el municipio antes de la entrada en vigor de esta ley, que también impuso el derecho de tanteo y retracto a favor del Ayuntamiento en cada cambio de titularidad.

Para que se permita convertir una lonja en piso, además, se deben cumplir una serie de requisitos como que el bajo tenga más de 40 metros cuadrados y una altura mínima de 2,5 metros. Además, no puede estar ubicada en calles comerciales.

Medio año

La persona que tenga intención de solicitar una modificación de uso deberá presentar, en el área de Urbanismo, entre otros documentos, una memoria justificativa, un plano del emplazamiento y otro de la planta y fachada. Debe aportar también fotos del local, aunque para solicitar la tramitación será suficiente con acreditar la titularidad del espacio y entregar el proyecto de ejecución.

Una vez aprobada la licencia se deberá suscribir el convenio. En el documento quedarán recogidas las tasas que se aplicarán, el precio máximo de venta y el derecho de tanteo y retracto. Una vez finalizadas las obras, se podrá solicitar la licencia de primera ocupación y la vivienda deberá ser habitada en un plazo de seis meses.

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