Blas de Otero revive en Orozko

Imagen del acto celebrado el año pasado en honor al escritor vasco. / PEDRO URRESTI
Imagen del acto celebrado el año pasado en honor al escritor vasco. / PEDRO URRESTI

El grupo Batasuna homenajeará con una jornada de poesía, el próximo día 21, al que fuera uno de los vecinos más célebres

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El poeta bilbaíno, aunque muy vinculado a Orozko, sobre todo en su infancia y juventud, Blas de Otero y su obra, estarán más vivos que nunca el próximo 21 de septiembre. Sus rimas sonarán por las calles del municipio del Gorbea de mano de Orozkoko Batasuna Kultur Elkartea. El colectivo, que se refundó hace tres años con motivo del 40 aniversario del debut del grupo de danzas Batasuna, ha querido volver a escribir la historia y organizará un emotivo acto.

Será la segunda vez que planifican algo parecido porque en 1980, en las fiestas de San Juan, «con mucha ilusión y poco dinero» celebraron un homenaje al escritor en el que cantó Paco Ibáñez. En esta ocasión se trata de «un recuerdo, queremos poner en valor al vecino de Orozko y su obra, hacer partícipe al pueblo y difundir su vinculación con nuestro municipio», matizó Pedro Mari Olabarria, portavoz del grupo, formado por casi medio centenar de personas.

El espectáculo se repartirá por cinco escenarios que impregnaron su obra. El primero será la Casa Muñoz de Zubiaur, vivienda de su familia materna. En un escenario levantado para la ocasión se dará el pistoletazo de salida al evento con la presentación. La Fundación Blas de Otero hará una pequeña introducción y los poetas Julio Flor y José Fernández de la Sota leerán varios poemas. Sonará música en directo de viola y violonchelo. En una enorme pantalla se proyectarán de forma simultánea los versos. El esquema artístico se repetirá posteriormente con otras rimas e instrumentos musicales en otros espacios. La Txopera, desde donde De Otero veía una huerta que posteriormente retrataría en su obra, será otro de ellos. Allí los encargados de poner voz a las letras serán el periodista Rafa Muntion y la directora Agurtzane Intxaurraga mientras se escucha la música de Paco Ibáñez. Amenizarán la lectura notas de flauta y un violín. Posteriormente, se hará un recorrido a pie por Zubiaur y hasta la fuente de San Antonio.

Euskera, txalaparta y frontón

Tras una nueva lectura, los sonidos volverán a brotar una vez atravesados los arcos de la biblioteca, en la fuente, y mientras se juega un partido improvisado en el frontón. En esta ocasión, los encargados de la interpretación serán los alumnos de la escuela que llevan meses trabajando al autor en clase. Leerán en euskera mientras que integrantes de la escuela de bertsos de Orozko lo harán en castellano y posteriormente un bertsolari intervendrá en euskera. «Será una forma de recordar el poema en el que el poeta explica que al nacer le cercenaron su lengua», apuntó Olabarria. El sonido vendrá de una txalaparta.

Y por último, el evento concluirá sobre las diez de la noche -arrancará a las seis- en la plaza del Ayuntamiento. La encargada será la cantautora sevillana Lucía Socam y su música en torno al autor vasco.