EH Bildu solicita un límite de gasto mensual de 30 euros en la AP-68

Peaje de la A-68. /A. G.
Peaje de la A-68. / A. G.

La coalición abertzale recuerda que los usuarios de esta carretera sufren «discriminación» en comparación con otros

LEIRE PÉREZ ARAKALDO.

La coalición abertzale EH Bildu solicitó ayer a la Diputación de Bizkaia que establezca para los usuarios de la autopista AP-68 un límite de gasto mensual de 30 euros, una modalidad que se aplica desde enero de 2017 en otras concesiones en las que es obligatorio el pago de peajes como la Supersur, la AP-8 y los túneles de Artxanda. La izquierda abertzale pone la reivindicación encima de la mesa a pocos días del arranque de la campaña electoral y coincidiendo con el traspaso de la titularidad de la carretera al autonómico vasco, aunque en realidad será la Diputación de Bizkaia la encargada de establecer las posibles bonificaciones. Hasta dentro de siete años la empresa Abertis seguirá siendo la titular de la concesión y, por tanto, hasta entonces no podrá ser, en todo caso, gratis.

Hasta que llegue ese día, EH Bildu considera que se puede establecer el mismo sistema de ayudas que se utiliza para los usuarios de otras carreteras vizcaínas de pago. «En Hego Uribe, que somos los que más usamos esta autopista no hemos podido optar a este límite y eso nos hace tener menos derechos que el resto de bizkaitarras», denuncia Jabi Asurmendi, alcalde de Arakaldo.

Vieja reivindicación

Hace dos años el responsable municipal, junto a otros mandatarios de la zona de sus mismas siglas políticas, denunció la «discriminación» que padecían. EH Bildu llevó a los ayuntamientos de la comarca así como a las Juntas Generales mociones para solicitar el mismo trato a la Diputación. Recordaron que a pesar de ser una carretera de titularidad estatal, la Diputación de Álava sí que facilitaba descuentos a los conductores alaveses que venían a trabajar a Bizkaia.

Sin embargo, su reivindicación cayó en saco roto y el PNV no accedió. «Ahora se abre esa posibilidad tras el traspaso, por ello queremos exigir de nuevo que nos otorguen los mismos derechos», apunta Asurmendi.